“Los alborotadores deben saber que, si en el pasado se hicieron concesiones, ya no habrá más indulgencia”, advirtió el jefe del Poder Judicial iraní, Gholamhossein Mohseni Ejei, según informó la agencia Mizan.
El jefe judicial iraní dijo que, dado que “los principales enemigos de nuestro pueblo, los regímenes estadounidense y sionista (Israel), han apoyado oficial y abiertamente el caos en nuestro país en la coyuntura actual, ningún alborotador puede alegar que fue engañado”.
Asimismo, Ejei señaló que las autoridades iraníes “escucharán” a los manifestantes que “en ocasiones, con razón y de forma correcta”, expresan preocupaciones legítimas, pero añadió que se actuará “con firmeza” contra quienes pretendan “aprovecharse de este ambiente” para generar disturbios.
En este sentido, la Guardia Revolucionaria de la provincia occidental de Lorestan advirtió en un comunicado que actuará con firmeza contra quienes consideró alborotadores “al servicio de los enemigos de la República Islámica”.
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“Ante la amplia destrucción de bienes públicos, vehículos privados de los ciudadanos, el uso abierto de armas de guerra y los intentos de llevar a cabo un proyecto de fabricación de muertos, se anuncia que el periodo de tolerancia con los responsables de los recientes disturbios ha llegado a su fin”, aseguró el cuerpo militar de élite.
La Guardia aseveró que actuará en consonancia con las recientes declaraciones del líder supremo de Irán, Ali Jameneí, quien el sábado ordenó mano dura contra quienes corean consignas contra la República Islámica, a los que tachó de alborotadores y de actuar al servicio de enemigos del país, aunque pidió escuchar las reivindicaciones económicas.
Hoy, el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmail Baghaei, también acusó a Estados Unidos e Israel de interferir en los asuntos internos del país y de alentar la “violencia, el terrorismo y el asesinato” con sus declaraciones en apoyo a las manifestaciones que tienen lugar en decenas de ciudades del país persa.
Las protestas comenzaron el 28 de diciembre en Teherán, impulsadas inicialmente por comerciantes y sectores económicos afectados por el deterioro de la situación económica, el desplome del rial y la alta inflación, pero rápidamente se extendieron a diversos puntos del país, tomando un tono político con consignas contra el liderazgo iraní.
Hasta ahora, al menos 19 manifestantes y un agente de seguridad han muerto en los enfrentamientos, así como por disparos de las fuerzas de seguridad, según la ONG opositora iraní Hrana, con sede en Estados Unidos.
Irán atraviesa una profunda crisis económica, con una inflación anual superior al 42 % y una inflación punto a punto que en diciembre superó el 52 % respecto al mismo mes del año anterior, marcada por las severas sanciones de Estados Unidos y la ONU contra el país por su programa nuclear.
