Durante una reunión de emergencia con responsables de autoridades locales del Néguev (sur del país), Herzog expresó su compromiso de "abordar este asunto con el Gobierno de Israel para mejorar la situación y lograr la calma esencial".
A dicha reunión asistieron representantes de comunidades judías y beduinas de la región, según un comunicado compartido por la Oficina del presidente israelí.
La Policía israelí mató el domingo pasado a un beduino en la localidad de Tarabin, ubicada en el desierto del Néguev, después de dos semanas de intensas redadas, detenciones, protestas y visitas al lugar del ministro israelí de Seguridad Nacional, el supremacista y ultraderechista Itamar Ben Gvir.
La Policía informó de que sus agentes y la Guardia de Fronteras llevaron a cabo una operación especial para arrestar a residentes de Tarabin, de mayoría beduina, que se habían opuesto a unas redadas que comenzaron el pasado 26 de diciembre y que supuestamente buscan combatir el crimen organizado y la posesión de armas ilegales en la zona.
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En un comunicado, la Policía afirmó que el hombre abatido "puso en peligro a las fuerzas" de seguridad durante la operación y recibió un disparo de los agentes israelíes, tras lo que quedó en estado crítico.
El Canal 12 de la televisión israelí confirmó la muerte del hombre, padre de seis hijos que según este medio fue disparado durante una redada en su casa y tenía antecedentes por delitos relacionados con drogas y armas.
Los habitantes de la zona, sin embargo, niegan que éste tratara de amedrentar a ningún agente, según el diario israelí Haaretz.
Este diario informó de que el Ministerio de Justicia ha iniciado una investigación sobre posible mala praxis policial en la ejecución de estas redadas que, por ahora, se ha saldado con la muerte de este miembro de la comunidad beduina de Tarabin.
Según informó la oficina del Presidente, Herzog subrayó la importancia de esclarecer plenamente los hechos para que "tanto los ciudadanos beduinos como los ciudadanos judíos conozcan la verdad".
El presidente israelí enmarcó el caso de Tarabin dentro de una situación que calificó de "emergencia nacional" en el Néguev y reiteró que la aplicación y el cumplimiento de la ley deben ser efectivos en todas las autoridades locales, al tiempo que hizo un llamamiento al diálogo y rechazó la violencia como solución.
Itamar Ben Gvir visitó varias veces durante esta semana Tarabin, lo que provocó tensiones y enfrentamientos con la población beduina en los que se practicaron varias detenciones.
Este domingo, Ben Gvir apoyó públicamente a los agentes que acabaron con la vida del residente de Tarabin.
"Quienes ponen en peligro a nuestros policías y combatientes deben ser neutralizados, y es bueno que sea así. Se acabaron los días en que poníamos en peligro y dañábamos a los policías sin obtener respuesta", escribió en su cuenta de X Ben Gvir.
El pasado día 1, la Fiscalía General israelí solicitó al Tribunal Supremo que pida explicaciones al primer ministro de Israel, Benjamín Netayahu, por no haber cesado de su cargo a Ben Gvir y le reprochó su "silencio" ante las extralimitaciones del ministro en sus funciones y su injerencia política en la Policía israelí.
