De acuerdo con el estudio, titulado 'El insulto como estrategia' y que analizó más de 113.000 publicaciones de Milei en X entre su asunción el 10 de diciembre de 2023 y el pasado 15 de septiembre, uno de cada siete posteos del mandatario contienen expresiones insultantes, despectivas o estigmatizantes dirigidas a personas, empresas y entidades. Entre ellas al menos 62 periodistas y 14 medios de comunicación.
El trabajo, que enfatizó que Milei publica en promedio 60 posteos diarios con insultos, fue realizado por el Data Journalism Visualization Bootcamp (DJV) de Fopea y destacó que el presidente utiliza el insulto como parte central de su estrategia de comunicación en X desde su asunción.
"La llegada de Javier Milei a la arena pública, primero como panelista televisivo y líder de opinión, luego como diputado nacional y finalmente como presidente, marcó el inicio de una forma de comunicación plagada de insultos hacia quien piensa diferente", subrayó Fopea.
El análisis identificó cinco grandes categorías de insultos: despectivos, estigmatizantes, de animalización, repulsivos y sexualizados. El insulto más utilizado fue "kuka", una forma despectiva de referirse a los kirchneristas comparándolos con cucarachas, que utilizó en 2.286 menciones.
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"Cuando el insulto se vuelve estrategia y el algoritmo lo premia, el debate público se degrada, crece la autocensura y se apagan voces", añadió Fopea, que identificó que el 70 % de los tuits dirigidos a actores del campo mediático contenían términos despectivos o estigmatizantes.
"La figura presidencial, por su peso en sí misma, facilita la amplificación del mensaje. Cada mensaje activa un enjambre de cuentas que repiten, insultan y logran una escalada de difusión”, agregó el informe, que advirtió que esto tuvo consecuencias en el ejercicio del periodismo: “Como consecuencia, la autocensura ganó terreno: en algunos casos se volvió un mecanismo de defensa”.
Para la elaboración del proyecto, un equipo interdisciplinario analizó tanto las publicaciones originales como reposteos del presidente y puso a disposición del público un buscador de insultos y las bases de datos utilizadas.
El informe detectó un patrón temporal en el uso de insultos: "Los picos de insultos coincidieron con anuncios económicos clave, mostrando cómo el conflicto y la agresión funcionan como herramientas de viralización".
