El Gobierno francés trata de aplacar el creciente descontento de los agricultores

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París, 13 ene (EFE).- El Gobierno francés trató de aplacar el creciente descontento de los agricultores franceses, que hoy protagonizaron una llamativa protesta con tractores a las puertas de la Asamblea Nacional, con nuevas medidas para flexibilizar ciertas normativas medioambientales.

Mientras el centro de París estaba "tomado" por 353 tractores, el primer ministro de Francia, Sébastien Lecornu, intentó responder a algunas de las reivindicaciones del sector agropecuario, descontento con el exceso de burocracia, el acuerdo de libre comercio entre la UE y el Mercosur- cuya firma es inminente- y la gestión de la dermatosis nodular en la cabaña bovina.

El primer ministro aseguró que su Gobierno prepara una nueva ley en favor de la agricultura que será presentada en Consejo de ministros en marzo y luego examinada por el Parlamento antes del verano.

Mientras tanto, Lecornu anunció dos medidas que buscan calmar los ánimos de los agricultores en el corto plazo, una sobre el vertido de nitratos y otra acerca del uso del agua.

Respecto a la primera medida, el primer ministro anunció que pedirá a la Comisión Europea (CE) "menos complejidad" en la aplicación de la norma medioambiental que busca reducir los vertidos de nitratos en las aguas procedentes de la agricultura -lo que produce una proliferación de algas que mata a los peces-.

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Para Lecornu, es necesaria "la evolución del marco existente teniendo en cuenta la agronomía y el sentido común". Su complejidad hace que, con demasiada frecuencia, sean incomprendidas por todos los actores y, por tanto, difíciles de aplicar", señaló.

También propuso dar luz verde a ciertos proyectos hidráulicos "bloqueados" normalmente por motivos medioambientales. Lecornu aseguró que quiere "liberar el máximo posible, especialmente todos aquellos que sean 'a escala humana'".

"Las decisiones sobre la distribución y gestión de la cantidad de agua -agregó- deben tomarse tras un análisis claro de las consecuencias económicas".

En ese sentido, el mandatario comunicó que "los textos que fijan los volúmenes de agua extraíbles quedan suspendidos hasta septiembre, para garantizar que se tengan en cuenta de forma real las limitaciones agrícolas".

Asimismo, el jefe de Gobierno adelantó que su gobierno adoptará "un plan excepcional" en favor de los agricultores que estará dotado de 300 millones de euros y que incluirá ciertos beneficios fiscales para el sector.

Presionado por dos mociones de censura que se votarán mañana -con remotas posibilidades de prosperar-, el Gobierno de Lecornu afrontó este martes una nueva jornada de movilizaciones del sector agrícola, esta vez encabezada por el principal sindicato de agricultores franceses, que en las últimas semanas se había mantenido al margen de las protestas.

La Federación Nacional de Sindicatos de Explotadores Agrícolas (FNSEA) reclamó medidas de urgencia al Gobierno y "un cambio de paradigma" a la Unión Europea (UE) para que se impida la entrada en vigor del acuerdo con el Mercosur (Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay).

Rousseau insistió en que los agricultores se han vuelto "muy desconfiados" con las promesas de los políticos y "ahora necesitan que las cosas se concreten" y eso "a corto plazo", porque "muchos no saben cómo van a terminar el año".

Nada más conocerse los anuncios de Lercornu, los manifestantes agrupados frente a las puertas de la Asamblea Nacional se mostraron divididos, entre los que los consideraron insuficientes y los que vieron en ellos una buena señal.