"La inversión privada seguirá siendo el principal motor del crecimiento económico, con efectos positivos sobre el empleo, los ingresos de los hogares y el fortalecimiento del consumo", comentó, al respecto, la ministra de Economía, Denisse Miralles.
Las proyecciones del MEF, incluidas en el Informe Preelectoral 2021-2026, señalaron que la demanda interna "continuará fortaleciéndose, con un mayor dinamismo del gasto privado asociado a la ejecución de inversiones de gran escala".
"Este escenario se enmarca en un contexto de estabilidad macroeconómica, consolidación fiscal gradual y condiciones financieras más favorables, elementos que refuerzan la confianza de los inversionistas", agregó.
El informe indicó que, en el corto plazo, se prevé el inicio de importantes proyectos mineros y el desarrollo de una amplia cartera de proyectos mediante asociaciones público-privadas (APP), con el objetivo de modernizar aeropuertos, puertos, carreteras, ferrocarriles e infraestructura de transporte de gas.
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Estas inversiones también incluyen proyectos de irrigación, el reacondicionamiento de lotes de hidrocarburos y la segunda etapa del puerto de Chancay, que fue construido en el norte de Lima con capitales chinos mayoritarios, de la naviera estatal Cosco.
El MEF proyectó, además, un entorno favorable para las exportaciones, impulsado por una mayor oferta minera, el dinamismo del sector agroexportador y una recuperación del sector pesquero, a lo que se sumará "un contexto internacional caracterizado por mayor demanda global, nuevos acuerdos comerciales y precios internacionales favorables".
A la espera de conocerse las cifras oficiales sobre el crecimiento del producto interno bruto (PIB) en 2025, que se calcula entre 3,2 y 3,4 %, el Informe Preelectoral del MEF indicó que entre 2021 y 2025 la economía peruana "se consolidó como una de las más sólidas y resilientes de América Latina".
En ese sentido, señaló que durante el quinquenio pasado el PIB peruano creció en promedio 4,5 % en términos reales, la segunda tasa más alta de América Latina, solo superada por Colombia, que llegó a 4,6 %.
"Este desempeño resulta especialmente significativo en un contexto regional marcado por choques externos, volatilidad financiera internacional y los rezagos económicos de la pandemia", remarcó el informe.
El crecimiento estuvo sustentado por un fuerte impulso de la demanda interna, con dinamismo de la inversión pública y privada, que crecieron en promedio 10,5 % y 8,3 %, respectivamente, inversiones en infraestructura logística y portuaria, adjudicación de proyectos de APP y el impulso de la minería y la agroindustria.
La inflación peruana promedio durante el periodo fue de 4,4 %, la más baja de América Latina, un resultado que se sustentó en "una política monetaria técnica, creíble e independiente", destacó el MEF.
