Según los resultados anunciados por la Comisión Electoral Nacional Autónoma (CENA) y recogidos por medios locales a última hora del sábado, la Unión Progresista para la Renovación (UPR) y el Bloque Republicano (BR) -ambos miembros de la coalición presidencial- obtuvieron el total de 109 asientos de la Cámara -60 y 49, respectivamente- al ser los únicos partidos en superar el umbral establecido por la ley.
Estos resultados deben ser confirmados todavía por el Tribunal Constitucional beninés.
Así, la UPR obtuvo el 41,15 % de votos y, el BR, el 36,64 %, mientras el tercer partido de la coalición oficialista, el Movimiento de Élites Comprometidas por la Emancipación de Benín (Moele-Bénin), no logró tampoco entrar en el reparto de asientos.
El oficialismo logró así superar los 81 escaños que ocupaban hasta ahora en la Asamblea Nacional, mientras las principales fuerzas opositoras -Los Demócratas (LD) y la Fuerza Cauris por un Benín Emergente (FCBE)- perdieron los 28 escaños que lograron en 2023.
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Las elecciones se celebraron en un contexto marcado por la tensión política, la inseguridad en el norte del país y un reciente intento de golpe de Estado, y son un paso determinante para los comicios presidenciales de abril próximo.
Las elecciones tuvieron lugar un mes después de que una intentona golpista protagonizada por militares amotinados el pasado 7 de diciembre, que fue sofocada en cuestión de horas por las Fuerzas Armadas beninesas, con apoyo de Nigeria.
La seguridad también figuraba entre las principales preocupaciones del electorado, ya que el norte de Benín ha sufrido ataques en los últimos años por parte de grupos yihadistas vinculados a Al Qaeda y procedentes de Burkina Faso y Níger, lo que ha provocado desplazamientos internos.
A esta situación se suma que, pese a un periodo de crecimiento económico bajo el Gobierno del presidente Patrice Talon, de 67 años y en el poder desde 2016, sus detractores le acusan de endurecer las restricciones contra la oposición y de recortar libertades civiles.
Amnistía Internacional (AI) alertó recientemente que "el espacio cívico sigue reduciéndose en Benín, con ataques contra medios independientes y personas que siguen siendo detenidas arbitrariamente por disentir".
