Además, se contabilizaron 152 heridos, de los que 41 están ingresados en diferentes hospitales, 12 de ellos -incluido un menor y una embarazada- en unidades de cuidados intensivos, lo que lo convierte en uno de los más graves registrados en Europa en lo que va de siglo.
La tragedia ocurrió cuando un tren de la compañía Iryo, de origen italiano, que había salido de Málaga (sur) con destino a Madrid con 317 personas a bordo, descarriló sus tres últimos vagones e invadió la vía contigua por la que en ese momento circulaba otro convoy de Renfe, compañía española, que tenía como destino Huelva (sur), que también descarriló y sus dos primeros vagones salieron despedidos y cayeron por un terraplén de unos cuatro metros.
Un accidente que, tanto el ministro de Transportes, Óascar Puente, como el presidente de Iryo, Carlos Bertomeu, calificaron como "raro" y difícil de explicar, ya que ocurrió en una recta, sobre un tramo que se acabó de renovar el pasado mes de mayo. Además, el tren de Iryo que provocó el choque fue fabricado en 2022 y había sido revisado este 15 de enero.
Ante las imágenes conocidas de un tramo de vía roto, Puente aseguró que la investigación debe determinar si esa rotura detectada en el lugar del accidente es "la causa o la consecuencia" del descarrilamiento.
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La peor parte del choque se la llevaron los dos primeros vagones del tren de Renfe, en el que viajaban 53 personas del total de 200 que llevaba el convoy. Esas dos unidades cayeron por un terraplén.
Los equipos técnicos están trabajando desde primeras horas de esta mañana para levantar el amasijo de hierros en que se convirtieron esos vagones, y comprobar si hay más víctimas, algo que se teme.
Los equipos técnicos y de rescate están instalando una gran grúa para levantar los dos vagones del tren sinistrado, aunque las tareas van a ser lentas porque hay mucho material que retirar.
En esta catástrofe hay tragedias como la de una familia de un pueblo de Huelva, con cuatro miembros fallecidos, los padres, un hijo y un sobrino, mientras sobrevivió la hija pequeña, de seis años.
"Vamos a dar con la verdad, vamos a conocer la respuesta", afirmó este lunes el jefe del Ejecutivo español, Pedro Sánchez, tras visitar el lugar del accidente, y se comprometió ante los ciudadanos a informar "con absoluta transparencia y absoluta claridad" sobre los motivos que causaron el descarrilamiento y choque de dos trenes.
"Todos nos preguntamos qué ha sucedido, cómo ha sucedido, cómo ha sido capaz de ocurrir esta tragedia; y el tiempo y el trabajo de los técnicos, estoy convencido, nos darán la respuesta", insistió Sánchez.
La investigación corresponde a la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), un organismo independiente que ya ha abierto el expediente, en el que detalla que han fallecido 39 personas y que hay 152 heridos, 123 de ellos leves y 29 graves.
Un equipo investigador de la CIAF se encuentra desplazado en el lugar del accidente desde la misma noche del suceso, y según sus primeras pesquisas, los dos últimos coches del tren Iryo descarrilaron en la entrada de la estación de Adamuz e invadieron la vía paralela, lo que produjo la colisión con el tren Renfe Alvia, que circulaba en sentido contrario.
El presidente de este organismo, Iñaki Barrón, apuntó a "la interacción entre la vía y el tren" como posible causa del descarrilamiento
"No parece que (el descarrilamiento) sea un problema humano, ni de señalización, ni de electrificación... Si lo que ha producido todo ha sido el descarrilamiento de un tren, lo que interviene en un descarrilmiento siempre es la interacción entre la vía y el vehículo", explicó en la televisión pública española.
Por su parte, el presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia afirmó, que "no era un problema de exceso de velocidad y era una recta, no una curva. Sacar conclusiones no va a ser algo inmediato". Por ello, apuntó a un posible problema en las vías o en los trenes y alejó la opción del error humano.
Mandatarios de todo el mundo trasladaron este lunes su pésame y solidaridad a España, desde el presidente francés, Emmanuel Macron, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, o el papa León XIV.
También los máximos responsables de las instituciones de la Unión Europea (UE) expresaron sus condolencias a las víctimas y familias por el accidente ferroviario y afirmaron que el centro de emergencias europeo está "listo para brindar apoyo" a España "si así se solicita".
Como consecuencia del accidente está suspendido el servicio ferroviario de alta velocidad entre Madrid y Andalucía, la región más poblada de España, con ciudades como Sevilla o Málaga. El gobierno espera que esta esta conexión ferroviaria se rretituya "en torno al 2 de febrero".
Por ello, tanto Renfe como las aerolíneas Iberia y Air Europa y compañías de autobus han reforzado sus servicios entre el sur y el centro de la península. EFE
