Los acusados, detenidos en julio de 2024, permanecen en prisión preventiva desde entonces, cuando fueron arrestados tras la investigación dirigida por la Agencia de Seguridad Interna (ABW).
Según la fiscalía, Igor R. colaboró con el Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB) entre febrero y agosto de 2022 y se dedicó a recopilar información sobre activistas de la oposición rusa instalados en Polonia y las instituciones que les brindan apoyo.
Los datos eran almacenados en soportes encriptados que su esposa, Irina R., supuestamente intentaba hacer llegar a los agentes del FSB en Rusia.
Además de las acusaciones de espionaje, Igor R. se enfrenta a cargos por participar en el envío de una "bomba de carga hueca" que contenía nitroglicerina y detonadores a través de una empresa de mensajería en julio de 2024.
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Este artefacto, hallado en un almacén de la provincia de Łódź (centro de Polonia), "representaba un peligro directo para la vida de muchas personas", según el escrito de la acusación.
El inicio del juicio, que se desarrollará en varias sesiones programadas hasta marzo, se vio retrasado previamente debido a la enfermedad de un abogado defensor, mientras que la sesión preliminar de hoy se llevó a cabo a puerta cerrada por "razones de seguridad nacional", según el fiscal Krzysztof Kuk.
La abogada de Igor R., Marta Smołka, declaró a los periodistas antes de la audiencia de este martes en el tribunal que ella "habría preferido un juicio con presencia de los medios, dado que en el espacio público circula mucha información sobre este proceso, por lo que la exclusión del público es innecesaria y un gesto de cara a la galería".
De ser hallados culpables, los acusados podrían enfrentar una condena de hasta 15 años de prisión.
