El temporal que azota Túnez -que el Instituto Nacional de Meteorología desvincula de la tormenta Harry- ha obligado también a cancelar las clases en colegios y universidades en las regiones afectadas, y a suspender las líneas de autobuses y ferrocarril en las zonas de mayor riesgo, que se centran, fundamentalmente, en las partes bajas.
Además, varias carreteras nacionales y comarcales fueron cerradas al tráfico debido al "alto riesgo" de accidentes, por las condiciones de las vías afectadas por la baja visibilidad y el aumento del nivel del agua, causado por desbordes.
Las altas precipitaciones obligaron, asimismo, a la suspensión de labores de varios tribunales del norte del país, que aplazaron las audiencias y sesiones programadas para este martes para fechas que "serán establecidas lo antes posible".
Por su parte, diversas embajadas -entre ellas la de Alemania, Países Bajos, Egipto y Canadá- y el Consulado general de Francia anunciaron el cierre de sus puertas al público y el aplazamiento de entregas de pasaportes, debido al temporal.
Las autoridades mantienen "alerta roja" en las provincias de Túnez, Ariana, Manouba, Nabeul, Ben Arous y Monastir, todas en la mitad norte del país, donde se esperan para las próximas horas fuertes precipitaciones acompañadas de tormentas eléctricas, con previsión de inundaciones en áreas bajas y corrimientos de tierra en valles y senderos.
Ante esta situación, Protección Civil instó a los ciudadanos a mantenerse "a resguardo, en la medida de lo posible" y evitar salir a las carreteras si no es estrictamente necesario.
