Se trata del tren de la compañía Iryo, cuyo descarrilamiento hizo que invadiera la vía en sentido contrario y provocó el choque y la salida de las vías de un tren de la compañía Renfe, que en ese momento circulaba hacia el sur y que fue el que se llevó la peor parte de este accidente, que causó 45 muertos y más de cien heridos.
Los otros tres vagones de ese tren Iryo, a partir del sexto, que fue el que descarriló, se encuentran en las inmediaciones de la vía, retirados ya de la misma, a la espera de ser trasladados de otras formas.
Por tanto, ningún resto de este tren permanece ya en las vías de la zona siniestrada.
Mientras, a unos ochocientos metros de distancia, se encuentran los restos del tren de Renfe, un Alvia, que han sido troceados en los últimos días hasta encontrar a los últimos desaparecidos, y donde ahora agentes de la Guardia Civil se encuentran recabando pruebas y haciendo fotografías.
