El gobierno de Delcy Rodríguez, quien asumió el poder de forma temporal tras la captura de Maduro en una operación militar estadounidense el 3 de enero, prometió un “número importante” de liberaciones.
La oposición y oenegés defensoras de derechos humanos denuncian, no obstante, lentitud en el proceso. Familiares aguardan a las afueras de los penales y pasan la noche a la intemperie con la esperanza de ver a sus seres queridos salir de los calabozos.
“Al menos 80 presos políticos que estamos verificando han sido excarcelados el día de hoy en todo el país. Probablemente se producen más excarcelaciones”, escribió el domingo el director de Foro Penal, Alfredo Romero, en la red social X.
El abogado Gonzalo Himiob, también de Foro Penal, precisó que las excarcelaciones se produjeron durante la madrugada. “Este número aún no es definitivo y puede aumentar a medida que hagamos más verificaciones”, agregó en X.
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El gobierno venezolano contabiliza 626 excarcelaciones desde diciembre, cifra que la presidenta Rodríguez pedirá verificar al alto comisionado para los Derechos Humanos de la ONU, Volker Türk.
El total oficial contrasta con reportes de oenegés. Foro Penal reporta cerca de la mitad en el mismo periodo.
Esa oenegé y otras organizaciones defensoras de derechos humanos estiman que cientos de opositores todavía están tras las rejas en Venezuela.
Además del compromiso de liberar presos políticos, Rodríguez dio un vuelco a la relación con Washington con acuerdos petroleros, en tanto que reorganiza el gabinete ministerial y los altos mandos militares.
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“Paz”
La nueva tanda de excarcelaciones en Venezuela se produce después de que Rodríguez llamara el sábado a “alcanzar acuerdos” con la oposición para lograr la “paz”.
“No puede haber diferencias ni políticas ni partidistas cuando se trata de la paz de Venezuela”, dijo la mandataria interina desde el estado La Guaira. “Desde las diferencias tenemos que encontrarnos y alcanzar acuerdos”, agregó.
Venezuela ha vivido años de un férreo control estatal.
Las protestas espontáneas contra la cuestionada reelección de Maduro en 2024 terminaron en represión y el arresto de más de 2.000 personas en 48 horas.
Además, rige un estado de conmoción que castiga con prisión a quien apoye el ataque estadounidense.
Las autoridades venezolanas excarcelaron el jueves al yerno de Edmundo González Urrutia, rival de Maduro en las cuestionadas elecciones de 2024.
Rafael Tudares estuvo preso más de un año por cargos de terrorismo, un fallo que González Urrutia denunció como una “represalia”.
El excandidato presidencial Enrique Márquez también salió de la cárcel, igual que la experta en temas militares y activista de derechos humanos Rocío San Miguel, y el activista Roland Carreño, periodista de profesión.
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“Familia”
Entre los opositores que aún siguen detenidos destaca Juan Pablo Guanipa, aliado de la líder opositora María Corina Machado y vinculado a una supuesta conspiración contra las elecciones de gobernadores y diputados al Parlamento en 2025.
También permanecen recluidos el activista Javier Tarazona, encarcelado desde 2021 por “terrorismo”, “traición” e “incitación al odio”, así como Freddy Superlano, detenido en julio de 2024, en medio de las protestas contra la reelección de Maduro.
“Ahora todos somos familia”, asegura Aurora Silva, esposa de Superlano, a las afueras de la cárcel El Rodeo I, donde está encarcelado.
Con pequeñas tiendas de campaña y colchones, familiares y allegados se instalaron con optimismo frente a este penal, a unos 50 kilómetros de Caracas. Comparten comida, electricidad, agua. También oraciones e inquietudes.
Lorealbert Gutiérrez espera la liberación de su pareja, Emmanuel De La Rosa, un asistente de carpintero de 20 años, y de su hermano Alberto Gutiérrez, mototaxista de 20 años, implicados por un supuesto atentado con bomba en Caracas.
“Hasta que yo no los vea a ellos afuera, no me voy a ir”, promete esta vendedora ambulante de 19 años.
