En una rueda de prensa conjunta con su homóloga letona, Baiba Braze, en Riga, Wadephul señaló que es preciso adoptar medidas más estrictas para evitar un posible desastre ecológico provocado por un petrolero viejo o sin personal capacitado, pero también para exponer y sancionar los intereses ocultos tras estos buques usados para evadir sanciones.
Con esto último aludía a las compañías fantasma y a las banderas de conveniencia utilizadas presuntamente para ocultar el hecho de que Rusia usa la flota fantasma para exportar su crudo sancionado.
Wadephul indicó que Alemania propondrá medidas más estrictas como parte del 20.º paquete de sanciones de la Unión Europea (UE) contra Rusia que está siendo elaborado en estos momentos.
"Debemos usar ahora todos los medios disponibles bajo la ley marítima para detener estos barcos. Y tenemos que empezar de una vez a debatir la posibilidad de seguir desarrollando la ley marítima en este ámbito", declaró.
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"Porque ahora mismo nos impide actuar contra los barcos y contra quienes están detrás de ellos, que desprecian completamente el derecho marítimo", agregó y señaló que no puede ser que "nuestras manos estén atadas de forma permanente".
Los dos ministros también se refirieron a los contactos trilaterales que se produjeron durante el fin de semana en Abu Dabi entre Ucrania, Rusia y EE. UU. y Wadephul se mostró escéptico con respecto a un final próximo de la guerra.
"Un acuerdo que incluya garantías de seguridad es sin duda una base para un acuerdo de paz duradero", afirmó, pero agregó que "el primer prerrequisito es que Rusia demuestre realmente la voluntad de hacer la paz".
Por el contrario, dijo Wadephul, en Abu Dabi Rusia está insistiendo de forma "terca" en la cuestión territorial, es decir, en la demanda que Ucrania ceda las partes del Donbás que todavía están bajo su control.
Braze, por su parte, destacó como positivo que exista un compromiso para que Ucrania pueda disponer de unas fuerzas armadas con 800.000 efectivos una vez que termine la guerra, lo que supondría el mayor ejército de Europa y un elemento de disuasión contra futuras ambiciones expansionistas rusas.
La ministra sugirió que Letonia estaría dispuesta a contribuir a mantener las fuerzas armadas ucranianas por medio de ayuda militar u otro tipo de asistencia.
