La manifestación había circulado pacíficamente por las calles de Turín, pero al atardecer varios grupos con pasamontañas comenzaron con lanzamiento de petardos, bengalas y fuegos artificiales, y la Policía respondió con gases lacrimógenos y cañones de agua.
Varios contenedores de basura fueron incendiados durante momentos de guerrilla urbana y los manifestantes prendieron fuego a un vehículo blindado de la Policía, del que habían salido agentes.
Los enfrentamientos duraron más de una hora y los medios reportaron seis heridos, entre fuerzas del orden y manifestantes, y también arrestos, aunque no se dieron números.
El canal público RAI también denunció la agresión a un equipo que se encontraba informando sobre la manifestación.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
El desalojo en diciembre del centro Askatasuna, que en euskera significa 'libertad', se produjo en el marco de una operación policial relacionada con investigaciones sobre recientes actos de violencia en la ciudad, entre ellos los ataques a la sede del diario 'La Stampa' y otros incidentes durante protestas en favor de Palestina.
"Askatasuna se había convertido en un centro de subversión y fue liberado con retraso. He oído hablar de actividades culturales: tonterías", dijo el ministro italiano del Interior, Matteo Piantedosi, en una comparecencia a los medios.
El pasado 18 de marzo, la Junta Municipal de Turín había aprobado la renovación del pacto de colaboración para la transformación del centro social Askatasuna en un bien común, incorporando una moción que confirmaba la aceptación de métodos democráticos y el rechazo de toda forma de violencia y racismo.
