Planas consideró que la decisión del Parlamento Europeo de elevar el acuerdo ante el Tribunal de Justicia de la UE es "una maniobra de dilación", e insistió en que el acuerdo de libre comercio entre los dos bloques entre en vigor, según dijo durante una comparecencia en la Cámara Alta.
La UE y Mercosur firmaron el acuerdo en Asunción el 17 de enero pasado, tras 26 años de negociaciones.
No obstante, el 21 de enero pasado el Parlamento Europeo decidió remitirlo al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) para que revise si es compatible con los tratados de la UE, lo cual paraliza su tramitación hasta que los jueces dictaminen.
En este sentido, Planas señaló que lo que la Eurocámara quiere consultar a la justicia "ya está resuelto", y que incluso hay una sentencia de 2017 sobre el mismo asunto, alusiva al acuerdo entre la UE y Singapur.
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Recordó que, de la otra parte, uno de los cuatro países de Mercosur (Brasil), ya está acelerando sus procedimientos internos de aprobación.
"A partir de ese momento (cuando uno de los cuatro del bloque latinoamericano lo ratifique), la Comisión Europea tendrá que activar su aplicación provisional", subrayó, lo que desea que ocurra "cuanto antes".
Incidió en que el pacto con Mercosur tiene garantías y salvaguardias para proteger la producción agraria de la UE, así como "oportunidades" para la exportación española de alimentos y bebidas.
El ministro insistió en que, desde el punto de vista estratégico, acuerdos como los de Mercosur, India o México son oportunidades para España como "potencia alimentaria", y podrá vender sin aranceles a esos países productos como el vino, aceite, quesos, transformados o porcino.
"La agricultura no es moneda de cambio con Mercosur", recalcó. Sin embargo, agricultores y ganaderos europeos, incluidos los españoles, recelan profundamente del acuerdo porque consideran que se trata de una competencia desigual de los artículos agropecuarios del Mercosur por no tener que cumplir las mismas exigencias de producción que los de la UE.
