"La eventual exención de visas no debe entenderse únicamente como una facilidad migratoria, sino como una herramienta para fortalecer los vínculos entre nuestras sociedades, fomentar los intercambios académicos, culturales y empresariales, y profundizar el contacto entre nuestros pueblos, siempre bajo estándares elevados de seguridad y corresponsabilidad", dijo el ministro encargado de Relaciones Exteriores, Carlos A. Hoyos.
El Programa de Exención de Visas, añadió el alto funcionario, es, ante todo, "un mecanismo de confianza que exige estándares elevados en materia de seguridad, gestión migratoria, integridad documental e intercambio de información", indicó Hoyos, y señaló además que el grupo de trabajo permitirá "alinear políticas públicas, identificar brechas, evitar duplicidades y asegurar coherencia entre los compromisos internacionales y su implementación interna".
Hoyos lideró este martes el primer encuentro binacional para la conformación de un denominado Grupo de Trabajo Interinstitucional para la Exención de Visas, un paso que marca el inicio formal del proceso para que el país aspire a ingresar al Programa de Exención de Visas de Estados Unidos.
De manera virtual, asistieron al encuentro altos funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, encabezados por el equipo responsable del Programa de Exención de Visas.
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La reunión tenía como objetivo definir los requisitos técnicos, operativos y de seguridad que cada entidad del Gobierno Nacional debe cumplir para avanzar en ese proceso, bajo un enfoque de coordinación interinstitucional, fortalecimiento de la seguridad fronteriza y mejora del intercambio de información, y se trabajará en estrecha cooperación con la Embajada de Estados Unidos en Panamá y el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), señaló una nota oficial.
La conformación del Grupo de Trabajo es "un paso estratégico de alta trascendencia para Panamá, que busca consolidar una visión de Estado sustentada en la coordinación interinstitucional y la responsabilidad compartida con un socio histórico y estratégico como lo es Estados Unidos”, destacó el ministro encargado de Relaciones Exteriores de Panamá.
“Se trata -explicó- de una herramienta clave para alinear políticas públicas, identificar brechas, evitar duplicidades y asegurar coherencia entre los compromisos internacionales y su implementación interna”.
Por su parte, el embajador de Estados Unidos en Panamá, Kevin Cabrera, afirmó que su Gobierno "trabaja de manera conjunta con las autoridades panameñas para compartir información y garantizar que los viajes se realicen de forma eficaz y segura".
Cabrera reconoció que se trata de "un proceso complejo, que no será inmediato, pero estamos avanzando de forma coordinada para cumplir todos los requisitos establecidos" por la legislación estadounidense.
El comunicado oficial destacó que el presidente de Panamá, José Raúl Mulino, presentó la solicitud formal el mes pasado (enero), subrayando que el país ya cumple uno de los requisitos clave del programa, al mantener una tasa de rechazo de visas inferior al 4 %, y expresó su expectativa de concretar ese objetivo durante la actual administración.
