El cruce de Rafah se abrió el pasado lunes por primera vez en casi dos años -excepto un breve periodo a principios de 2025- según el acuerdo de alto el fuego auispiciado por Estados Unidos, pero hasta el momento han cruzado por él menos personas que las inicialmente pactadas.
Las demandas de Egipto y Turquía relativas al tránsito por Rafah y a la reconstrucción de la Franja de Gaza fueron expuestas en la declaración conjunta emitida al término de la segunda reunión del consejo de cooperación estratégica de alto nivel entre ambos países, celebrada durante la visita a Egipto del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, quien el día anterior visitó Arabia Saudí.
En este sentido, tanto Erdogan como su homólogo egipcio, Abdelfatah al Sisi, subrayaron "la necesidad de abrir el cruce de Rafah en ambas direcciones", con el objetivo de garantizar la entrega urgente, segura, sostenida y "sin trabas" a la asistencia humanitaria que ingresa a Gaza desde Egipto a través del cruce fronterizo.
"También destacan la urgencia de iniciar, lo antes posible, un proceso integral de recuperación y reconstrucción temprana en toda la Franja de Gaza, sin discriminación. Ambos países están dispuestos a contribuir, junto con la comunidad internacional, a la recuperación y reconstrucción a largo plazo de Gaza", añadió la declaración.
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Asimismo, ambos presidentes también reafirmaron su apoyo al plan de paz para Gaza y al "compromiso de Israel de retirarse completamente" del enclave, mientras que reiteraron la importancia de iniciar un proceso que conduzca al establecimiento de un Estado palestino independiente.
Por otra parte, la declaración también recogió un llamamiento a una resolución pacífica de la guerra en Sudán, que desde el 15 de abril de 2023 enfrenta al Ejército sudanés y al grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), por lo que pidieron una tregua humanitaria que conduzca a un alto el fuego permanente.
Además, insistieron en el respeto a la soberanía, la unidad, la independencia y la integridad territorial de Sudán, partido militarmente en este (Ejército) y oeste (FAR), donde los paramilitares han establecido una suerte de administración paralela que ha sido rechazada categóricamente por Egipto y Turquía.
Finalmente, acordaron intensificar los esfuerzos de "coordinación conjunta" con otros países de Oriente Medio para "crear un ambiente propicio para la reanudación de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, basadas en la buena fue y el respeto mutuo" para alcanzar un acuerdo que sirva a la estabilidad de la región.
