Los talibanes tachan de antislámico el atentado contra una mezquita en Pakistán

Imagen sin descripción

Kabul, 6 feb (EFE).- El régimen talibán de Afganistán condenó este viernes el atentado suicida perpetrado contra una mezquita chií en Islamabad, en el que murieron al menos 31 personas y más de 160 resultaron heridas, mientras Pakistán vinculó al atacante con movimientos que operan desde suelo afgano.

"El Emirato Islámico considera que los ataques que violan la santidad de las mezquitas y los ritos religiosos sagrados, y que tienen como objetivo a fieles y civiles, son contrarios a los valores del islam", declaró el portavoz del Ministerio de Exteriores talibán, Abdul Qahar Balkhi, en un comunicado en X.

La explosión se produjo en un imambargah (lugar de culto chií) situado en la zona de Tarlai, al sur de la capital paquistaní, durante las oraciones colectivas del viernes, y dejó un balance de al menos 31 fallecidos y 169 heridos, según la administración del distrito.

El ministro de Estado para el Interior paquistaní, Talal Chaudhry, informó de que el atacante suicida ya fue identificado y que, aunque no era ciudadano afgano, existen registros de sus constantes desplazamientos desde Afganistán.

Por su parte, el ministro de Defensa, Khawaja Asif, calificó a los responsables como "enemigos de la religión" y vinculó el ataque a una supuesta alianza entre los servicios de inteligencia de la India y los talibanes para desestabilizar el país.

Los chiítas representan alrededor del 15 % de la población de Pakistán y sus mezquitas son objetivos frecuentes de ataques. Afganistán es un país de mayoría suní, al igual que el 85 % de la población paquistaní y el propio movimiento talibán.

Por su parte, el grupo insurgente Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP), o talibanes paquistaníes, negó este viernes cualquier implicación en la explosión al asegurar que sus únicos objetivos son las fuerzas de seguridad.

Hasta el momento, ninguna organización ha reivindicado la autoría del ataque.