La Cámara Baja alcanzó el quorum para iniciar la sesión, con 129 legisladores presentes frente a 128 ausentes, habilitando así el debate sobre el proyecto de reforma.
El proyecto contempla rebajar la edad de imputabilidad y establece un sistema integral para tratar los delitos cometidos por adolescentes.
Las penas privativas de libertad, según el proyecto oficialista, no podrán superar los 15 años y se propone cumplirlas en el domicilio, un centro de menores o en una sección separada de un establecimiento penitenciario.
La propuesta original promovida por el Gobierno argentino fijaba el inicio la edad mínima de punibilidad en los 13 años, pero la elevó a 14 ante las críticas de los detractores.
La Unión Cívica Radical (UCR, centro derecha) adelantó que apoyará la reforma penal juvenil y señaló en sus redes sociales que busca “garantizar justicia para las víctimas y fomentar la responsabilidad adolescente de sus actos”.
En el orden del día de este jueves la Cámara también planea someter a votación el acuerdo comercial Mercosur-Unión Europea, pero no es seguro que de tiempo a lo largo del día dada la relevancia de la reforma sobre imputabilidad penal anterior. El acuerdo de Mercosur podría trasladarse a la madrugada del viernes.
A pesar de que el acuerdo está pendiente de revisión en la Justicia europea, el Gobierno de Javier Milei busca que el Congreso argentino de el visto bueno a estas dos iniciativas antes del 1 de marzo, cuando Milei abrirá las sesiones legislativas ordinarias de 2026.
También espera sacar adelante antes de marzo la reforma laboral, que la pasada madrugada fue aprobada por el Senado y falta su paso por la Cámara de Diputados.
