El accidente se produjo a las 14:24 hora local (6:24 GMT) en un establecimiento de la localidad, tras lo cual los equipos de emergencia llegaron al lugar nueve minutos después y lograron extinguir el incendio a las 15:12 (7:12 GMT), de acuerdo con la información difundida en medios estatales.
Tras las labores de búsqueda, las autoridades confirmaron que entre los fallecidos hay siete adultos y cinco menores.
Once de las víctimas eran clientes que acudieron a comprar fuegos artificiales y una era el propietario del establecimiento.
Los fuegos artificiales y los petardos son habituales durante estas festividades, cuando millones de personas los emplean para despedir el año lunar y ahuyentar los malos espíritus según la tradición.
No obstante, en los últimos años numerosas ciudades chinas han tratado de restringir o regular su uso por motivos de seguridad y para reducir los elevados niveles de contaminación que suelen registrarse en estas fechas.
China registra con frecuencia accidentes vinculados a la industria pirotécnica, especialmente en estas épocas.
El pasado domingo, ocho personas murieron y dos resultaron heridas tras otra explosión en una tienda de fuegos artificiales en la provincia oriental de Jiangsu.
