El vehículo explotó en una autopista de la Región Metropolitana, donde se encuentra la capital, en la intersección de la autopista más importante del país, la Ruta 5, con una secundaria muy concurrida.
La explosión generó un gran incendio que alcanzó a otros siete vehículos que a la misma hora iban transitando por la autopista, y también un desguace de autos. Además, provocó una gran humareda que alcanzó distintos puntos de la ciudad. El fuego logró ser apagado después de nueve horas de trabajo de los bomberos.
Las víctimas son todas adultas y la mayoría de ellas automovilistas, entre ellos el conductor del camión, al que la Fiscalía que investiga el caso apunta, en su hipótesis inicial, por probable exceso de velocidad.
El accidente ha reabierto un debate en Chile sobre los horarios de conducción para transporte de carga peligrosa. Sindicatos y empresas de conductores de transportes de carga de varias regiones del país exigieron que se revisen y fiscalicen los largos turnos de manejo y los límites de velocidad para cargas peligrosas, que actualmente está fijada en 90 km/h, sin distinción respecto del tipo de carga transportada.
