En un vídeo colgado en redes sociales, Fico habla de una medida "recíproca" después de que Kiev no reanudara este lunes el suministro de petróleo ruso por el oleoducto 'Druzhba', dañado por un reciente ataque ruso, pero que Eslovaquia achaca a "razones políticas".
El Gobierno eslovaco, considerado igual que el ejecutivo húngaro un aliado de Rusia, declaró hace unos días el estado de emergencia energética tras la interrupción del flujo de crudo ruso y ha liberado hasta 250.000 toneladas de sus reservas nacionales de petróleo.
Eslovaquia es uno de los principales países de tránsito a través del cual fluye la electricidad del sistema energético europeo interconectado hacia Ucrania y un fallo en esta conexión sería especialmente notorio durante períodos de mayor consumo o después de daños en la infraestructura energética ucraniana.
El país centroeuropeo, miembro de la Unión Europea (UE) desde 2004, suministró en 2025 un 21 % del total de la electricidad importada por Ucrania, según el portal de energía ‘ExPro Electricity’, mientras que Hungría envió el 42 %.
Hungría, gobernada por el primer ministro ultranacionalista Viktor Orbán, también amenaza a Kiev con una medida similar si no se renuevan los flujos de crudo ruso por Druzhba.
Ucrania también importa electricidad, aunque en menor cantidad, de sus vecinos Polonia, Rumanía y Moldavia.
El corte anunciado debe ser aprobado aún por la plana mayor de la Red Nacional de Electricidad Eslovaca (SEPS).
Analistas eslovacos advierten de que un apagón eléctrico en Ucrania podría transmitirse a otras partes del sistema y acabar afectando también a Eslovaquia.
