Irán condena a muerte a un preso acusado de asesinar a un coronel durante las protestas

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Teherán, 23 feb (EFE).- Irán ha condenado a muerte a un manifestante acusado de asesinar a un coronel de la Policía durante las protestas antigubernamentales de enero, en la que es la primera sentencia de muerte oficial tras la represión de las movilizaciones, que dejaron miles de muertos.

“Mohamad Abbasi, detenido junto con su hija Fatemeh en el caso del asesinato del coronel de la Policía Shahin Dehghani Kakavandi en Malard, fue condenado a muerte por la sala 15 del Tribunal Revolucionario”, declaró el abogado Ali Sharifzadeh Ardakani al diario Emtedad.

El jurista explicó que Abbasi fue condenado por el cargo de “enemistad contra Dios” y que su hija, Fatemeh, fue sentenciada a 25 años de prisión por supuesta colaboración en el crimen.

Sharifzadeh dijo que ha presentado una apelación y que el caso ha sido remitido a la sala 39 del Tribunal Supremo del país.

Mohamad y Fatemeh fueron arrestados en la ciudad de Malard, en la provincia de Teherán, durante las protestas antigubernamentales de enero, y su familia ha denunciado “múltiples irregularidades en el expediente”.

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La pena de muerte dictada contra Abbasi es la primera sentencia oficial de muerte contra manifestantes detenidos durante las recientes protestas, aunque la organización Irán Human Rights (IHRNGO), con sede en Oslo, ha informado de que al menos 26 manifestantes iraníes han sido condenados a muerte y cientos más, incluidos menores de edad, se enfrentan a cargos que conllevan la pena capital.

Amnistía Internacional, por su parte, ha reportado que ocho personas han sido sentenciadas a muerte por su participación en las protestas y que otras 30 están en peligro de ser condenadas a la pena capital.

Las protestas en Irán se desataron a finales de diciembre por el deterioro de la situación económica y se convirtieron rápidamente en movilizaciones contra la República Islámica en todo el país, hasta que fueron reprimidas brutalmente los días 8 y 9 de enero.

Según el balance oficial, durante las protestas murieron 3.117 personas, aunque la organización de derechos humanos opositora HRANA, con sede en Estados Unidos, sitúa en 7.015 los fallecidos y sigue verificando otros 11.700 casos, mientras estima 53.000 detenidos.