"Los niños del sur de Mozambique se encuentran una vez más en primera línea de la crisis climática. Las inundaciones consecutivas han destruido sus escuelas y les han privado de educación, poniendo en riesgo su futuro, y la temporada de ciclones acaba de comenzar", indicó en un comunicado la directora nacional de la ONG humanitaria en Mozambique, Ilaria Manunza.
Añadió que "miles de niños y familias ya se están recuperando de ciclones y emergencias climáticas anteriores, y las últimas inundaciones han devastado carreteras, centros de salud y otras infraestructuras críticas".
Las fuertes precipitaciones, que comenzaron a finales de diciembre dentro de la temporada de lluvias, que empezó en octubre de 2025 y se espera que termine en marzo de 2026, causaron graves inundaciones generalizadas en el sur de Mozambique en enero pasado.
A ese desastre se sumó la devastación a mediados de febrero con la llegada del ciclón tropical Gezani, que provocó aguas torrenciales y vientos de hasta 215 kilómetros por hora.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
Según el Instituto Nacional de Gestión de Desastres (INGD) del país africano, entre octubre de 2025 y febrero de este año 230 personas han muerto por el impacto de las inundaciones, que han afectado a casi 869.000 personas, así como a 679 escuelas.
Los daños en las carreteras impiden que docentes y alumnos puedan llegar a las aulas que todavía están operativas, ya que algunos establecimientos se han utilizado para albergar a familias desplazadas.
Se espera que los alumnos regresen a clase el próximo viernes, después de que las autoridades pospusieran el inicio del curso escolar previsto el 31 de enero.
Las inundaciones han golpeado las regiones centrales y meridionales, en particular las provincias de Gaza, Maputo, Sofala, Inhambane y Manica, lo que llevó al Gobierno a declarar la alerta roja el pasado 16 de enero y solicitar asistencia humanitaria.
La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) informó el 30 de enero de que las inundaciones en Mozambique han provocado desde el inicio del año el desplazamiento de unas 392.000 personas, un éxodo que se suma al provocado por la violencia yihadista en el norte del país.
