El magistrado dio por comprobado que João 'Chiquinho' Brazão, exdiputado federal, y su hermano Domingos Brazão, consejero del Tribunal de Cuentas de Río, fueron "los mandantes" del crimen como integrantes ambos de una organización armada "con fines políticos y económicos".
De acuerdo con el juez, los Brazão y los otros imputados vieron a la "aguerrida" edil izquierdista como "un obstáculo relevante", "una piedra en el camino", para sus negocios inmobiliarios ilegales, basados en la ocupación y el reparto de terrenos en favelas de la zona oeste de Río.
De Moraes también pidió condenar a los otros tres acusados, entre ellos a Rivaldo Barbosa, exjefe de la Policía Civil de Río, por garantizar la impunidad de los implicados al "obstruir" las investigaciones, ya que estaba en nómina de esos grupos milicianos, formados por policías y expolicías corruptos.
Igualmente halló culpables a Ronald Paulo Alves, expolicía militar, por suministrar información "esencial" para el crimen"; y a Robson Calixto Fonseca, conocido como 'Peixe', "hombre de confianza" de los Brazão.
El juez incidió en la motivación "política" del asesinato de Franco y su chófer, Anderson Gomes, acribillados a tiros la noche del 14 de marzo de 2018 mientras se trasladaban en un vehículo por el centro de Río, en un atentado que causó gran conmoción internacional y en el que sobrevivió una asesora de la concejala.
"Se pretendía dar un recado (...) Y aquí la cuestión política se mezcla con la misoginia, el racismo y la discriminación, pues Marielle era una mujer negra, pobre, que estaba desafiando los intereses de los milicianos. ¿Y cuál sería el recado más fuerte? Eliminarla, pensando que no tendría una gran repercusión", expuso.
El relator se apoyó en la confesión de unos de los autores materiales convictos, el expolicía Ronnie Lessa, quien narró cómo le contactaron para "matar a Marielle Franco" y que a cambio le ofrecieron lotes de tierra en un área "bajo la influencia política y criminal de los hermanos Brazão".
"Está demostrada la total conexión entre la forma de pago (por el asesinato) y la motivación del crimen" porque los Brazão "no solo tenían contacto con la milicia, eran la milicia", aseveró.
Además, frente a la tesis de los abogados de la defensa, que alegaron que la denuncia está construida apenas con base en la confesión de Lessa, De Moraes afirmó que hay vastas "pruebas documentales" que corroboran su testimonio.
De esta forma, considera que "no hay lugar a dudas" de la existencia de "una peligrosa organización criminal armada que continúa actuando" en la zona oeste de Río, y que con el asesinato de Franco esperaba "continuar" con la ocupación, regularización y el comercio irregular de terrenos, actividad que se vio amenazada por la actuación política de Franco.
Tras el relator, expondrán sus conclusiones los otros tres jueces de la sala. Se espera que este mismo miércoles haya una sentencia que llegará por mayoría simple.
