La mayor central obrera de Argentina irá a la Justicia en contra de la reforma laboral

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Buenos Aires, 25 feb (EFE).- La Confederación General del Trabajo (CGT), la mayor central obrera de Argentina, advirtió este miércoles que pedirá la Justicia que declare la inconstitucionalidad de la reforma laboral impulsada por el Gobierno del presidente argentino, Javier Milei, y que el Senado podría convertir en ley el próximo viernes.

Los dirigentes de la CGT se reunieron este miércoles en Buenos Aires y resolvieron que no harán una nueva huelga nacional -como la realizada el jueves pasado- ni se movilizarán este viernes en contra de la reforma laboral.

En cambio, la central decidió marchar el próximo lunes hasta la sede del Poder Judicial en Buenos Aires para reclamar que la reforma laboral sea declarada inconstitucional.

"El lunes tenemos un gran motivo para movilizarnos: vamos a pedirle a la Justicia que se expida sobre lo que creemos que es inconstitucional", afirmó Jorge Solá, uno de los secretario generales de la CGT, en declaraciones a periodistas tras la finalización de la reunión de este miércoles.

El proyecto de reforma laboral fue aprobado por el Senado el 12 de febrero, por 42 votos a favor y 30 en contra, con el apoyo de bloques opositores cercanos al Gobierno y de senadores de provincias cuyos gobernadores, sin ser oficialistas, terminaron dando su respaldo a la iniciativa.

El debate pasó luego a la Cámara de Diputados, donde el proyecto original sufrió una modificación: la eliminación de un artículo sobre la reducción del salario en caso de licencia por enfermedad o accidente que era rechazado por buena parte de la oposición.

El proyecto con esa modificación fue aprobado en la Cámara Baja el viernes último, por 135 votos a favor y 115 en contra, al cabo de una extensa sesión que se inició en la tarde del jueves, en medio de protestas en los alrededores del Congreso y una huelga general por 24 horas convocada por las centrales obreras.

Al haberse modificado el proyecto original, la iniciativa regresó al Senado, que este viernes puede rechazar el cambio hecho en la Cámara Baja o avalarlo y convertir así definitivamente el proyecto en ley, para su posterior promulgación por parte del Ejecutivo.

El Gobierno confía en contar con los votos necesarios en el Senado para la aprobación de la iniciativa, que introducirá drásticos cambios en las relaciones laborales.

El proyecto cambia el cálculo de las indemnizaciones por despido, reduciendo las mismas; crea el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), que permitiría a los empleadores realizar aportes mensuales destinados a cubrir eventuales despidos; introduce modificaciones en el sistema de vacaciones y horas extra; y restringe el derecho a huelga, entre otros puntos que perjudican al trabajador.