Vítores, gritos y reproches: Trump se enzarza con los demócratas en su discurso

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Washington, 25 feb (EFE).- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sacó pecho este martes de todas las políticas impulsadas desde su regreso al poder en 2025 con especial hincapié en inmigración, economía o la operación para capturar a Nicolás Maduro en un discurso sobre el estado de la Unión que ha estado plagado de vítores, gritos y reproches.

"Nuestra nación ha vuelto: más grande, mejor, más rica y más fuerte que nunca", dijo Trump al comienzo del discurso más largo de la historia ante una sesión conjunta del Congreso, provocando una gran ovación de la entusiasta bancada republicana que ha coreado "U-S-A" (Estados Unidos, por sus siglas en inglés) en varios puntos de la alocución.

A pesar de las casi dos horas que ha durado la intervención del presidente, sus seguidores leales se mostraron incansables y se levantaron con cada reivindicación del mandatario.

Pero eso no intimidó a los demócratas, que no dudaron en responder a Trump cuando les criticaba por oponerse a sus medidas económicas o cuando cargaba contra las comunidades de inmigrantes.

La tensión entre ambas bancadas se palpó desde el primer minuto con los reproches del congresista Al Green, de 79 años, que recibió con agitación al republicano con el mensaje "las personas negras no son simios" - en referencia al controvertido vídeo publicado por Trump donde el expresidente Barack Obama y su esposa aparecían representados como primates.

En el transcurso de su intervención, las voces de Trump y de los congresistas demócratas se solaparon en más de una ocasión.

¡Mentiroso!, le gritó la representante por Minesota, Ilhan Omar, cuando el republicano volvió a cargar contra la comunidad somalí en su estado.

"Si está de acuerdo con esta afirmación, levántese y muestre su apoyo: 'El primer deber del gobierno es proteger a los ciudadanos estadounidenses, no a los inmigrantes ilegales'", declaró un Trump desafiante, provocando la ovación de los republicanos y abucheos de los demócratas.

"¡Estás matando estadounidenses! Alex no era un criminal", gritó la congresista Rashida Tlaib al mandatario, refiriéndose al asesinato de Alex Pretti, estadounidense fallecido a manos de agentes federales el pasado mes de enero en las redadas masivas contra inmigrantes ordenadas por el Gobierno Trump en Minesota.

Otro de los momentos más tensos se vivió durante la esperada defensa de sus políticas arancelarias, cuando Trump aprovechó para criticar a los cuatro miembros del Tribunal Supremo que tenía justo en frente y que no cambiaron el gesto en casi ningún momento del discurso.

A su entrada, el mandatario les saludó brevemente, sabiendo que minutos después cargaría contra "el desafortunado" fallo del alto tribunal que el pasado viernes invalidó gran parte de sus aranceles.

Hubo risas irónicas y un inusual aplauso bipartidista cuando el presidente pidió prohibir que los legisladores operen en bolsa con información privilegiada.

El congresista demócrata Mark Takano, de California, le gritó al presidente: "¡Qué tal tú primero!" y Tlaib, exclamó: "¡Eres el presidente más corrupto!".

Trump se sorprendió por la reacción del Congreso y se burló de la expresidenta de la Cámara Baja, Nancy Pelosi: "¿Se puso de pie?".

Tras 107 minutos de una bronca sesión conjunta de las cámaras, la conclusión de Trump es que el estado de la Unión es fuerte y que el futuro -a pesar de que sus índices de popularidad han caído con respecto a 2025- será "más grande, mejor, más brillante y más glorioso que nunca".

Los demócratas, que negaban con la cabeza a la salida del hemiciclo, parecen discrepar de esta noción.