El Gobierno nacional dispuso cerca de dos mil efectivos de fuerzas federales y de la Policía de la Ciudad, en respuesta a los incidentes registrados en movilizaciones anteriores.
El dispositivo incluye brigadas de infantería y motorizadas, camiones hidrantes, vallas, móviles para traslados de detenidos, ambulancias, dotaciones de bomberos y grupos especiales.
Desde el Ministerio de Seguridad de la Nación, encabezado por Alejandra Monteoliva, se informó que “el protocolo antipiquetes se aplicará con toda firmeza”.
Horas antes del inicio de la sesión, manifestantes cortaron este viernes a primera hora la intersección de las avenidas Corrientes y 9 de Julio, a la altura del Obelisco, lo que generó caos de vehículos y momentos de tensión.
En el lugar se registraron carreras y enfrentamientos entre los manifestantes y efectivos de la Policía de la Ciudad.
Las columnas luego se desplazaron hacia la Plaza Congreso, escoltados por la Policía, donde está prevista una movilización alrededor de las 10:00 hora local (13:00 GMT), una hora antes del inicio del debate parlamentario.
El Frente Sindical Unidos (FreSU), integrado por gremios como la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), la Federación de Aceiteros, la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), las dos CTA y La Fraternidad, convocó a un paro nacional con movilización.
La reforma laboral es una de las principales apuestas legislativas del presidente Milei y el oficialismo busca convertirla en ley antes de la apertura de sesiones ordinarias prevista para este domingo.
En la misma sesión, el Senado también tratará el proyecto para bajar la edad de punibilidad de 16 a 14 años, que ya cuenta con sanción de la Cámara de Diputados.
