Un jurado popular juzgará a Joaquín Dotel M., de 33 años; Kevin H.N., de 24 y Benji de M.S., de 27, todos miembros de los Dominican Don't Play, así como a Viorel G., de 50 años, por haber diseñado un ataque contra los Trinitarios en el que los disparos fueron perpetrados por dos menores.
En el ataque murió un joven de 21 años y otros tres resultaron heridos a la salida de una discoteca de Fuenlabrada, un municipio de Madrid.
Según relató el fiscal, el suceso ocurrió en venganza por un ataque anterior y fue planeado por Joaquín Dotel y Kevin, aunque fue llevado a cabo por dos menores de edad, en octubre de 2022, tras un concierto del cantante Rochy RD en la discoteca.
Para llevar a cabo este "ajuste de cuentas", los procesados se hicieron con un arma de fuego y un machete y contaron con la colaboración de Viorel, un ciudadano rumano que condujo la furgoneta con la que abandonaron el lugar tras el crimen, relató la Fiscalía.
Los menores que iban con ellos actuaron con sus rostros ocultos por pasamontañas y "con ánimo de acabar con la vida del mayor número de miembros de la banda rival".
La víctima, Sailer Huraldo M.R. miembro de los Trinitarios, estaba apoyado en un banco y, "sin mediar palabra", uno de los jóvenes le disparó en la cabeza y en el abdomen mientras el otro le asestaba machetazos en el rostro, causándole la muerte en el acto.
Joaquín Dotel no participó directamente en el ataque, pero será juzgado porque el fiscal le considera la máxima autoridad del 'coro' (segmento territorial de la banda).
La Fiscalía solicita prisión permanente revisable y 75 años de cárcel para Joaquín Dotel y Kevin por un asesinato en el seno de una organización criminal y tres tentativas, y 3 años y medio por tenencia ilícita de armas y de arma prohibida.
Por último, solicita para Benji de M.S. 5 años de cárcel por su pertenencia a la banda y 53 años para Viorel por el asesinato y las tentativas.
