En una rueda de prensa en la sede de la empresa tecnológica PIT-RADWAR, en las afueras de Varsovia, Tusk detalló el plan de inversiones estratégicas que, según destacó, se enfocará en fomentar la industria nacional, a donde irán a parar el 89 % de los fondos.
La artillería ocupa el lugar preferente en la "lista de la compra" polaca de armamento, pues representa un 28 % de los fondos -unos 11.270 millones de euros-, según expuso Tusk.
Una cifra similar, un 26 % -cerca de 10.000 millones-, se dedicará a mejorar la defensa antiaérea, los sistemas antimisiles y antidrones, con preferencia por el sistema polaco SAN, del que comprarán 18 unidades destinadas a la defensa de la frontera oriental.
Los sistemas de armas para combate terrestre y transportes blindados se llevarán un 19 % de los fondos, mientras que a la producción de munición de 155 mm y misiles se empleará un 14 %.
El plan de Polonia, el país más beneficiado por el instrumento SAFE, también destinará partidas para transporte estratégico, recursos espaciales (satélites de uso dual) y nuevas tecnologías como la Inteligencia Artificial, así como el desarrollo de defensas contra ciberataques.
Tusk subrayó el carácter soberano del proyecto y aseguró que "la Comisión Europea respetó nuestras propuestas hasta la última coma".
"Fuimos nosotros quienes dijimos a Bruselas cómo debía ser este proyecto", afirmó.
Ante las críticas de la oposición, que rechaza los fondos SAFE por considerar que beneficiarán sobre todo a las industrias francesa y alemana, Tusk resaltó que "el 89 % del dinero que llegue a Polonia se invertirá directamente en empresas polacas".
Los fondos beneficiarán "a unos 12.000 proveedores locales, mientras que la industria alemana apenas percibirá un 0,37 % del total", según Tusk.
El Gobierno polaco espera firmar el acuerdo final entre marzo y abril para recibir un anticipo del 15 % (6.300 millones de euros).
El presidente de Polonia, Karol Nawrocki, también ha expresado dudas sobre el alcance de las obligaciones financieras y la soberanía nacional, y permanece la incógnita de si bloqueará estos planes de gasto con su veto a la ley que debe aprobar el Parlamento polaco para recibir el apoyo europeo.
Los fondos SAFE funcionan como préstamos en condiciones ventajosas.
