Tras las elecciones celebradas el jueves en la circunscripción de Gorton & Denton, en el llamado Gran Mánchester (norte de Inglaterra), para elegir a un nuevo diputado, la candidata de los Verdes, Hannah Spencer, de izquierda, se alzó con la victoria, seguida de Matt Goodwin, de la formación populista de derechas Reform UK.
El escaño había quedado vacante el mes pasado por la dimisión de su entonces diputado laborista Andrew Gwynne por motivos de salud.
Con una fuerte población de origen paquistaní y una alta tasa de pobreza infantil, el escaño había estado casi ininterrumpidamente en manos laboristas desde 1935.
En una declaración a los medios tras la derrota, Starmer admitió que los votantes están "frustrados", pero insistió en que entró en política para "luchar por el cambio para quienes lo necesitan. "Seguiré luchando por esa gente mientras me quede aliento", dijo, en una clara admisión de que no tiene intención de dimitir.
Asimismo, se comprometió a luchar contra los extremos políticos, tanto de izquierda como de derecha, que amenazan, según él, con "destrozar nuestro país", en referencia a los Verdes, que han dado un giro a la izquierda con el líder Zack Polanski, y Reform UK.
El dirigente laborista resaltó que los Gobiernos en el poder suelen obtener débiles resultados a mitad de mandato, pero "entiendo que los votantes estén frustrados". "Están impacientes por el cambio", admitió.
Recordó que los votantes quieren una sanidad "que funcione, para poder conseguir una cita médica cuando la necesiten, para tener el dinero necesario para pagar sus facturas y tener una vida digna y mejor".
La 'verde' Hannah Spencer, que ha trabajado como fontanera, salió victoriosa con 14.980 votos, seguida de Matt Goodwin, que obtuvo un total de 10.578 apoyos, y de Angeliki Stogia, del Partido Laborista, con 9.364, una cifra inferior a los 18.555 de las elecciones generales de 2024.
La candidata conservadora Charlotte Cadden recibió tan solo 706 votos, mientras que los liberaldemócratas obtuvieron 653.
Con la victoria, Spencer, de 34 años, se convierte en la quinta diputada del Partido Verde en la Cámara de los Comunes (baja) del Parlamento británico.
"No crecí queriendo ser política. Soy fontanera", dijo tras declararse su victoria. "No soy diferente a todos los habitantes de esta circunscripción. Trabajo duro. Eso es lo que hacemos", añadió.
El líder de los Verdes, Zack Polanski, declaró: "Si vemos un cambio como este en las próximas elecciones generales, habrá una oleada de nuevos diputados verdes".
Este escaño había sido centro de atención de los medios el mes pasado por la decisión del alcalde de Mánchester, Andy Burnham, de presentarse como candidato, pero la petición le fue denegada por la Ejecutiva de la formación en el poder.
Burnham es una figura popular en ascenso en las filas laboristas y es visto como posible aspirante al liderazgo del partido en caso de una salida de Starmer, pero primero debe ser diputado en los Comunes.
Ante el rechazo de la ejecutiva del laborismo a la candidatura de Burnham, la formación colocó a Angeliki Stogia como candidata.
Algunos diputados laboristas, sindicatos y grupos que trabajan en la campaña laborista están a favor de un cambio de rumbo en el partido, que se oriente más a la izquierda, de cara a las cruciales elecciones locales inglesas y las autonómicas en Escocia y Gales que se celebrarán el próximo 7 de mayo.
La diputada Angela Rayner, antigua "número dos" del Gobierno laborista y muy cercana a los sindicatos, afirmó que el resultado de Gorton & Denton debería ser una "llamada de atención" para la formación de cara a los comicios de mayo.
