En un comunicado, el Ministerio de Exteriores turco considera que "los sucesos iniciados con los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán y continuados por la ofensiva de Irán contra terceros países" suponen un riesgo para el futuro de la región y la estabilidad global.
"Nos produce profunda preocupación todo tipo de actos que vulneran la legalidad internacional y amenazan la vida de civiles inocentes y condenamos las provocaciones que pueden hacer aumentar la violencia", señala la nota diplomática.
Tras los ataques de Israel y Estados Unidos, a primera hora de esta mañana, contra ciudades Irán, Teherán ha respondido con el lanzamiento de misiles y drones contra bases militares estadounidenses situadas en Baréin, Catar y Emiratos Árabes Unidos, y centros militares en Israel.
Ankara invita a los bandos enfrentados a "poner fin cuanto antes a los ataques" y subraya "estar dispuesta a ofrecer el apoyo necesario a la mediación".
Turquía forma parte de la OTAN y como tal es un aliado militar de Naciones Unidas, pero al mismo tiempo mantiene buenas relaciones vecinales con Irán, país del que importa parte del gas natural que consume, y siempre ha abogado por una solución pacífica del conflicto.
