El Ministerio de Exteriores de Argelia, Ahmed Attaf, expresó en un comunicado la "plena solidaridad" de su país con los países árabes afectados por los ataques, y "su rechazo categórico" a cualquier atentado contra su soberanía nacional.
En este contexto, el presidente de Argelia, Abdelmayid Tebún, mantuvo conversaciones telefónicas tanto con el príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salmán, como con el rey Abdalá II de Jordania, a quienes expresó su esperanza por el regreso de la paz y seguridad en la región.
El Ministerio de Exteriores de Túnez rechazó a su vez "cualquier ataque" contra los países del Golfo así como contra Irak y Jordania, e instó todas las partes a "cesar de inmediato" las operaciones militares y actuar con moderación para evitar una escalada aún "mayor".
Por su parte, tantos los Gobiernos del este como el del oeste de Libia expresaron la condena del país magrebí a los ataques iraníes contra Catar y varios otros estados árabes y advirtieron de los peligros de una confrontación "más amplia".
