En su discurso en la tradicional cena de gala en Barcelona, con motivo de la inauguración este lunes de la vigésima edición del Mobile World Congress (MWC), Felipe VI se ha referido a la coyuntura crítica en Oriente Medio, tras los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán, y la respuesta iraní contra Israel, Emiratos Árabes Unidos, Catar, Baréin y Kuwait.
Una situación, ha advertido el jefe del Estado, con un claro riesgo de escalada regional y "consecuencias impredecibles".
Y ha explicado que una solución diplomática es la forma de evitar una situación caótica y una represión directa, así como la vía para restaurar el diálogo para una búsqueda honesta de la paz.
También se ha referido a la situación en Ucrania y ha recordado cómo en este mismo foro, solo unos días después de que Rusia invadiera el territorio ucraniano, subrayó la naturaleza indispensable de los principios que mantienen unida a la comunidad internacional, como son la paz, el diálogo y la cooperación.
"Cuatro años después del inicio de la agresión de Putin, todavía no hay un camino claro hacia la paz. Debemos seguir siendo firmes en nuestra defensa de la dimensión ética de la humanidad, sus valores y sus principios, que son universales", ha recordado el monarca.
