En su intervención en la tradicional cena de gala en el Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC) con motivo de la inauguración este lunes de la vigésima edición del Mobile World Congress (MWC), que preside el rey, el presidente del Gobierno se refirió a la situación en Oriente Medio.
Sánchez indicó que el mundo está en una encrucijada, en la que la disyuntiva es "guerra o paz": Y España lo tiene claro, ha asegurado.
Porque dos países han atacado Irán unilateralmente, aunque es cierto, ha dicho, que han descabezado un régimen "terrible" que reprime a la sociedad, especialmente a mujeres y a niñas, un régimen militarista que ha respondido sin justificación alguna, a su vez, agrediendo a la mayoría de los países árabes de la zona.
Todas esas acciones violan el derecho internacional y afectan a cientos de vidas inocentes, un "terror" que sume a la región en una incertidumbre y que va a traer mucha inestabilidad global, advirtió el jefe del Ejecutivo español.
Insistió en que siempre hay espacio para una solución negociada y que las armas no son la única salida posible, por lo que apeló a una desescalada inmediata y al pleno respeto a la legalidad internacional.
"En esta necesidad de retomar el diálogo cuanto antes estará España", garantizó Sánchez.
En el mismo acto, el presidente de la Generalitat (gobierno regional), Salvador Illa, afirmó que Cataluña “suma su voz a las demandas de desescalada de este conflicto” y llamó “a todas las partes a reemprender el camino de la diplomacia” y el respeto de la ley internacional.
“Vivimos tiempos turbulentos y cambiantes, y nuestro deber es ofrecer un futuro de esperanza y de paz. No podemos tolerar más guerras, más conflictos y más violencia”, concluyó Illa.
