La resolución, aprobada por unanimidad, impide la reproducción de material creado con IA en las 72 horas anteriores a las elecciones, así como en las 24 horas posteriores.
Además, los magistrados decidieron que toda propaganda electoral, desde imágenes a sonidos, hecha con ayuda de estas herramientas deberá informar de forma "explícita" y "destacada" sobre la tecnología usada.
El instructor de la propuesta, Kassio Nunes Marques, afirmó durante la discusión que la medida busca "excluir sorpresas indeseables en el periodo más crítico" del proceso e "impedir la interferencia algorítmica".
Asimismo, la decisión prohíbe la manipulación de imágenes o sonidos, lo que se conoce como 'deep fakes', para "perjudicar o favorecer" a una candidatura particular.
El incumplimiento de estas reglas será considerado como "abuso de poder político" y "uso indebido de los medios de comunicación social" y podrá acarrear la pérdida de registro del candidato o la del mandato para el que fue elegido, según la resolución.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, candidato de la izquierda a la reelección, ha expresado en repetidas ocasiones su preocupación sobre el uso de la IA de cara a los comicios.
Durante una cumbre de líderes mundiales dedicada a esta tecnología, celebrada a finales de febrero en la India, el mandatario dijo que la IA podía fomentar "prácticas extremadamente nefastas", como los discursos de odio y la desinformación.
"Contenidos falsos manipulados con inteligencia artificial distorsionan los procesos electorales y ponen en riesgo la democracia", declaró.
En los anteriores comicios, celebrados en 2022, el Tribunal Superior Electoral adoptó una actitud proactiva frente a la publicación de miles de noticias falsas en redes sociales y determinó la retirada de contenido e incluso la eliminación de numerosas cuentas de usuarios.
Esa actuación hizo que la institución se convirtiera en un importante blanco de críticas por parte de la ultraderecha liderada por el expresidente Jair Bolsonaro.
