En su comunicación con Netanyahu, Modi afirmó haber "transmitido las preocupaciones de la India sobre los recientes acontecimientos" y subrayado que "la seguridad de los civiles es una prioridad", según un comunicado del despacho del primer ministro indio.
El mandatario indio añadió que "la India reitera la necesidad de un cese temprano de las hostilidades", una formulación que expresa la posición oficial de Nueva Delhi sin hacer mención sobre la operación que acabó con la vida del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei.
Modi, informó su oficina, también conversó con el presidente emiratí, el jeque Mohamed bin Zayed Al Nahyan, y "condenó enérgicamente los ataques contra Emiratos" y expresó que "la India se solidariza con EAU en estos tiempos difíciles".
En su mensaje dirigido a las autoridades emiratíes, el primer ministro indio incluyó un agradecimiento expreso a Al Nahyan por "cuidar de la comunidad india que vive en EAU", en referencia a la amplia diáspora de trabajadores del país asiático afincada en la región.
Estas comunicaciones se producen después de que el Ministerio de Exteriores indio fijara su postura oficial el pasado sábado en un comunicado en el que omitió cualquier condena y se limitó a expresar su "profunda preocupación" y a pedir la "máxima moderación" a todas las partes.
Por un lado, la India ha consolidado en la última década una asociación estratégica con Israel, convertido en uno de sus principales proveedores de armamento y tecnología militar.
Al mismo tiempo, aunque Teherán es un socio necesario para el desarrollo del puerto iraní de Chabahar, única vía de acceso indio a los mercados de Asia Central que esquiva a Pakistán, la diplomacia india recurre habitualmente a la omisión de condenas directas para mantener su política de autonomía estratégica y no comprometer sus lazos con Washington.
Por el contrario, el posicionamiento hacia Emiratos Árabes Unidos tiene de fondo los 3,5 millones de trabajadores expatriados indios en el país del Golfo, además de ser un proveedor fundamental de crudo para la economía del país asiático.
