El ministro belga de Exteriores, Maxime Prévot, anunció este martes en el Parlamento federal que está trabajado con el ministro de Defensa, Theo Francken, para desplegar vuelos militares, en una operación que se llevará a cabo en colaboración con Luxemburgo y en la que se dará prioridad a la repatriación de los turistas.
El Gobierno calcula que actualmente hay 2.500 turistas en Oriente Medio, de los 26.000 ciudadanos belgas que viven en la región.
Prévot señaló que la repatriación "podría tardar algunos días" dado que parte del espacio aéreo continúa cerrado y que "los desafíos logísticos, son obviamente enormes".
Añadió también que el Gobierno no podrá repatriar a todos los ciudadanos mediante los vuelos militares, por lo que pidió a quienes puedan hacerlo que "aprovechen las posibilidades de regresar en vuelos comerciales u otros medios de transporte".
