El primer ministro de Australia, Anthony Albanese, confirmó en el Parlamento que más de 200 australianos viajan en este vuelo, que se produce -dijo- en "un momento muy angustioso y difícil" para los 115.000 australianos que se encuentran en la región, muchos de ellos de visita.
"Sus seres queridos aquí en Australia, por supuesto, siguen perturbados por lo que ven en la televisión cada noche", remarcó el laborista, que agradeció a las autoridades de EAU por atender a los varados y reiteró su condena a los ataques que Irán ha lanzado en Oriente Medio en respuesta a la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel en la nación persa.
La aeronave partió del aeropuerto internacional de Dubái a las 2:30 de la madrugada local (22:30 GMT del martes) tras varios días de interrupciones y está previsto que llegue a Sídney a las 22:30 hora local (11:30 GMT), según sitios de rastreo aéreo.
Más de 30.000 personas seguían en tiempo real el trayecto a través de la plataforma FlightRadar24, donde el aparato se convirtió en el vuelo más monitorizado del mundo en ese momento, reflejo de la expectación generada entre familiares y viajeros afectados.
La ministra de Exteriores de Australia, Penny Wong, había señalado horas antes en declaraciones a la cadena pública ABC que el vuelo solo despegaría si las circunstancias eran seguras. "La prioridad del Gobierno es la seguridad de los australianos", afirmó.
En un comunicado emitido el 2 de marzo, Wong advirtió de que los australianos en el extranjero deben prepararse para "serias interrupciones de viaje" debido a la escalada del conflicto.
Señaló que muchos ciudadanos no han podido abandonar la región por el cierre del espacio aéreo, incluso en grandes centros de conexión internacional, y alertó de cancelaciones y retrasos tanto regionales como globales.
El Gobierno de Albanese activó el Centro de Crisis 24/7 del Departamento de Asuntos Exteriores y Comercio (DFAT, por sus siglas en inglés) para prestar asistencia consular y abrió un portal de registro para australianos en Israel e Irán.
Las autoridades australianas reiteraron su recomendación de no viajar a la mayor parte de los destinos de Oriente Medio, incluidos los EAU, e instaron a los ciudadanos a confirmar directamente sus planes con aerolíneas y agentes de viaje.
