El Reino Unido suspende visados a cuatro países de Asia y África "por abuso del asilo"

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Londres, 4 mar (EFE).- El Gobierno británico suspenderá la concesión de visados de estudio a nacionales de Afganistán, Birmania, Camerún y Sudán, y detendrá también los de trabajo cualificado para afganos, ante lo que considera un uso indebido del sistema para solicitar asilo una vez en el Reino Unido.

La ministra del Interior, Shabana Mahmood, detallará la medida en un discurso previsto para el jueves, cuando presentará además nuevas restricciones al régimen de asilo, entre ellas la revisión del estatus de refugiado cada 30 meses para quienes ya han obtenido protección.

En un comunicado, la ministra dijo que el Reino Unido bloqueará por primera vez rutas específicas de visado por nacionalidad ante el elevado número de personas que, tras entrar legalmente en el país, solicitan asilo.

"El Reino Unido siempre ofrecerá refugio a quienes huyen de la guerra y la persecución, pero nuestro sistema de visados no debe ser explotado", afirmó Mahmood.

"He decidido tomar la decisión sin precedentes de rechazar visados a aquellos nacionales que buscan aprovecharse de nuestra generosidad. Restableceré el orden y el control en nuestras fronteras", añadió.

Según cifras oficiales, el 39 % de las cerca de 100.000 personas que solicitaron asilo en 2025 lo hicieron tras haber accedido al país por una vía legal de migración, como un visado de estudios.

Las solicitudes presentadas por personas que habían llegado inicialmente de forma regular se han más que triplicado entre 2021 y 2025, y quienes lo hicieron tras obtener un visado de estudios representan el 13 % del total.

Interior indicó que las peticiones de asilo de nacionales de Afganistán, Camerún, Birmania y Sudán constituyen la parte más significativa del aumento registrado entre 2021 y septiembre de 2025.

La decisión se produce después de que en noviembre Mahmood amenazara con suspender todos los visados para Angola, Namibia y la República Democrática del Congo si sus Gobiernos no aceptaban el retorno de migrantes en situación irregular, lo que derivó en acuerdos de cooperación y la reanudación de vuelos de deportación.

La ministra, en el cargo desde el pasado septiembre, tiene como prioridad reducir la inmigración tanto legal como ilegal en el Reino Unido, una de las principales preocupaciones del electorado británico.