Tras su recepción, la presidenta de la Cámara, Kenia López, turnó a las comisiones unidas de Puntos Constitucionales y de Reforma Política-Electoral la iniciativa que reforma, adiciona y deroga diversas disposiciones de la Constitución Política, en materia electoral.
El documento, publicado en la Gaceta Parlamentaria, menciona que reformar la Constitución en materia electoral "es perfeccionarla, no sustituirla; es ajustar sus mecanismos a los desafíos contemporáneos: altos costos, complejidad administrativa, riesgos de financiamiento, duplicidad de funciones y exigencias de mayor participación ciudadana".
La reforma, entre otros puntos, no elimina al principio de representación proporcional; por el contrario, revalora su papel democrático de representación de las minorías, busca atender la crítica social a la designación cupular de los legisladores plurinominales al margen de la voluntad de la militancia y de la ciudadanía.
"Se trata, por ello, de transitar hacia un modelo en el que la pluralidad no sea resultado exclusivo de acuerdos internos partidistas o de las cúpulas dirigentes, sino de la expresión directa de la voluntad popular", apunta el texto.
En el régimen transitorio se indica que el Congreso y las legislaturas de los congresos de los estados del país aprobarán las leyes, reformas y modificaciones necesarias para ajustar su marco jurídico a lo dispuesto en este decreto, a más tardar el 15 de mayo de 2026.
En el mismo plazo, el Instituto Nacional Electoral (INE) deberá expedir los acuerdos, lineamientos y demás instrumentos normativos necesarios para ajustarse a lo dispuesto en este decreto.
Y a más es tardar el 15 de mayo de 2025 el Congreso hará las modificaciones pertinentes en las leyes de la materia, a fin de establecer que el Padrón Electoral y Lista Nominal de personas electoras que residen fuera de territorio mexicano tengan carácter permanente.
Este miércoles, en su habitual conferencia de prensa matutina, Sheinbaum adelantó que enviaría su propuesta de reforma electoral al Congreso, a la que denominó “decálogo por la democracia”.
La iniciativa plantea transformar la elección de los 200 diputados de representación proporcional. Actualmente, estos legisladores acceden mediante listas definidas por los partidos políticos.
Además de reducir el gasto electoral en 25 % y una “mayor fiscalización”, al precisar que el recorte aplicaría al INE, a los institutos electorales estatales y a los partidos políticos.
También busca fortalecer la supervisión de recursos y topes de campaña, regular el uso de inteligencia artificial en propaganda electoral y disminuir los tiempos de radio y televisión en campañas.
La iniciativa deberá ser discutida en el Congreso y, al tratarse de una reforma constitucional, requerirá mayoría calificada.
