"El COPE confirma con profunda tristeza el fallecimiento de su presidente, Mosiuoa Gerard Patrick Lekota, hoy tras una enfermedad", señaló la formación en redes sociales, al precisar que los detalles sobre el funeral y los homenajes se publicarán más adelante.
"La familia Lekota ha solicitado privacidad durante estos momentos difíciles, y el partido pide al público y a los medios de comunicación que respeten sus deseos", añadió el COPE.
El presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, mostró sus condolencias a la familia de Lekota y reconoció su lucha contra el régimen segregacionista que rigió en Sudáfrica entre 1948 y 1994.
"Sudáfrica ha perdido a un patriota, un luchador por la libertad y un servidor del pueblo cuya historia de vida está estrechamente entrelazada con nuestro camino de lucha y la realización de la democracia", declaró Ramaphosa en un comunicado de la Presidencia.
Lekota sirvió como ministro de Defensa con el expresidente Thabo Mbeki (1999-2008), quien dimitió a petición de su propio partido, el Congreso Nacional Africano (CNA), que gobernó Sudáfrica desde el inicio de la democracia en 1994, antes de perder por primera vez la mayoría absoluta en las elecciones generales de mayo de 2024.
En respuesta a ese movimiento del CNA, Lekota y otros miembros del gabinete presentaron su dimisión y fundaron el COPE en 2008.
Aunque el entonces nuevo partido logró en torno el 7 % de los votos en las primeras elecciones nacionales en las que participó, en 2009, su apoyo fue disminuyendo hasta perder su representación parlamentaria en los comicios de 2024.
En 2022 Lekota reveló que sufría un cáncer de próstata y en 2025 abandonó la política por motivos de salud.
Nacido en la ciudad de Kroonstad (centro-este), Lekota participó en el activismo antiapartheid, motivo por el que fue encarcelado en 1974 en la prisión de Isla de Robben, donde compartió cautiverio durante con el histórico líder sudafricano Nelson Mandela, primer presidente negro del país.
Tras su liberación en 1982 Lekota volvió a ejercer como activista y, en 1988, fue condenado a doce años de prisión, una pena que finalmente fue revocada en 1989.
Aunque la minoría blanca ya había ejercido control sobre la población negra y mestiza de Sudáfrica durante décadas, las leyes del apartheid, que comenzaron a regir en 1948, consolidaron un régimen considerado uno de los más crueles y racistas del mundo.
