"Sudáfrica siempre está dispuesta a desempeñar un papel activo, ya sea en la mediación o en cualquier otro ámbito. Y si surge una oportunidad o se nos solicita, siempre cumplimos con nuestras obligaciones", dijo Ramaphosa en declaraciones a la prensa local en los márgenes de la cumbre de minería African Mining Indaba, que se celebra esta semana en Ciudad del Cabo (sur).
"Si se presenta la oportunidad, hablaríamos y diríamos: debe haber un alto el fuego. El diálogo es siempre la mejor manera de poner fin al conflicto y, por ende, a la guerra. Y queremos que esta guerra termine de inmediato", añadió.
El pasado sábado, horas después de que EE.UU. e Israel lanzaran su ataque contra Irán, al cual la República Islámica ha respondido con el lanzamiento de misiles y drones contra bases militares estadounidenses en diferentes países de la región y contra Israel, Sudáfrica pidió "máxima moderación".
"Estos acontecimientos representan una grave amenaza para la paz y la seguridad regionales e internacionales, con profundas consecuencias humanitarias, diplomáticas y económicas", subrayó Ramaphosa en un comunicado emitido por la Presidencia, donde manifestó su "honda preocupación" al respecto.
El mandatario sudafricano recordó que "la legítima defensa anticipada no está permitida por el derecho internacional y no puede basarse en suposiciones ni anticipaciones", en alusión al ataque preventivo lanzado por Washington y Tel Aviv.
