Según el ministro, el objetivo de esta reforma es eliminar las actuales barreras legales para permitir la plena utilización de los instrumentos defensivos de la OTAN tras el ingreso de Finlandia en la Alianza en 2023, incluida la disuasión nuclear.
La actual Ley de Energía Atómica, aprobada hace casi 40 años, prohíbe la importación, fabricación y almacenamiento de armamento nuclear en el país nórdico, así como el tránsito de explosivos nucleares a través de territorio finlandés por tierra, mar y aire.
"Nuestra actual legislación nacional no satisface las necesidades que tiene Finlandia como miembro de la OTAN. El entorno de seguridad ha cambiado fundamentalmente y se ha debilitado tras la invasión de Ucrania por parte de Rusia en 2022", afirmó Häkkänen en rueda de prensa.
"La propuesta de ley haría posible en el futuro la importación de armas nucleares, así como su transporte, fabricación y posesión, siempre y cuando estuviera relacionado con la defensa militar de Finlandia", añadió.
Según Häkkänen, la reforma no significa que Finlandia quiera albergar armamento nuclear en su territorio ni existen planes en la OTAN para hacerlo en un futuro.
Su objetivo -insistió- es simplemente eliminar una prohibición total de las armas nucleares que no tiene ningún otro miembro de la Alianza y compatibilizar la legislación finlandesa con las funciones de la OTAN para fortalecer la seguridad y la protección de los ciudadanos del país nórdico.
Aunque el debate sobre la posible abolición de las restricciones a las armas nucleares se inició tras el ingreso de Finlandia en la OTAN, el anuncio del proyecto de ley llega tan solo dos días después de que el presidente francés, Emmanuel Macron, ofreciera compartir la disuasión nuclear francesa con sus socios europeos.
Francia invitó de inmediato a un grupo de países europeos, compuesto por Reino Unido, Alemania, Polonia, Países Bajos, Bélgica, Grecia, Suecia y Dinamarca, a mantener conversaciones con el objetivo de aumentar la disuasión en Europa a través del arsenal atómico francés.
La reforma impulsada por el Gobierno finlandés podría permitir al país nórdico -que fue excluido por Macron de las conversaciones- unirse a este grupo en un futuro próximo.
El presidente finlandés, Alexander Stubb, ha mostrado públicamente en el pasado su respaldo a eliminar la prohibición del tránsito de armas nucleares por su territorio, aunque también ha asegurado en varias ocasiones que Finlandia no tiene intención de albergar este tipo de armamento.
"Finlandia participa en la planificación nuclear de la OTAN, pero no somos ni seremos un estado con armas nucleares", afirmó Stubb a la prensa en febrero.
