"Esto sobrepasa todos los límites", afirmó el ministro de Exteriores de Hungría, Péter Szijjártó, en un mensaje en las red social Facebook en el que dijo que "nadie puede amenazar a Hungría ni a su primer ministro".
El responsable de la diplomacia húngara agregó que su país no se deja chantajear “solo por no querer pagar el precio de la guerra de Ucrania”.
La semana pasada, Orbán anunció que bloqueará el préstamo de 90.000 millones de euros mientras Kiev bloquee el tránsito del crudo ruso por el oleoducto Druzhba, que cruza por territorio ucraniano, y fue dañado en enero por ataques rusos.
El presidente ucraniano criticó hoy que una sólo persona bloquee esa ayuda y habló de recurrir al Ejército para lidiar con Orbán, algo que Hungría ha entendido como una amenaza.
“Esperamos que esa persona en la UE no bloquee los 90.000 millones (...) y que los militares ucranianos sigan teniendo armamento. Si no es así, le daremos la dirección de esa persona a nuestras Fuerzas Armadas, a nuestros muchachos. Que le llamen y que hablen con él en su idioma”, dijo hoy el presidente ucraniano.
Hungría y Eslovaquia, los dos países que importan crudo ruso en grandes cantidades por el Druzhba, aseguran que el oleoducto ya está operativo y que es Zelenski quien impide reanudar el suministro.
Ya antes de esta polémica, Orbán venía oponiéndose a que la UE ayudara a Ucrania a defenderse de la invasión, y Hungría es, junto a Turquía, el único país de la OTAN que no ha apoyado nunca militarmente a Ucrania.
Orbán, al que las encuestas auguran su primera derrota electoral en 16 años en las elecciones generales de abril, ha puesto en el centro de su campaña la idea de que Ucrania y la UE quieren involucrar a Hungría en la guerra, y que su Gobierno es el único que puede impedirlo.
