Librerías alemanas demandarán al ministro de Cultura por intento de injerencia política

Imagen sin descripción

Berlín, 5 mar (EFE).- Tres librerías que fueron excluidas del Premio de los Libreros Alemanes por el comisionado para Cultura y Medios del Gobierno, Wolfram Weimer, han anunciado una demanda contra lo que consideran un intento de injerencia política, en una polémica que se ha sumado a la que causaron las medidas del Ejecutivo ante el activismo por Palestina en la Berlinale.

Weimer "intervino en una decisión de un jurado independiente sin una justificación sólida", denunciaron las librerías este jueves en un comunicado, dos días después de que el diario Süddeutsche Zeitung adelantase la noticia de la exclusión.

Los establecimientos Golden Shop (Bremen), Rote Strasse (Göttingen) y Zur schwankenden Weltkugel (Berlín), todos ellos de orientación izquierdista, habían sido eliminadas de la lista de librerías nominadas, a iniciativa de Weimer, por existir sobre ellas informaciones relevantes recopiladas por los servicios secretos.

"Hay un interés protegido por la Constitución en averiguar quién exactamente, cuándo y por qué ha ejercido esta influencia hasta ahora sin precedentes en la entrega del premio", destacó el comunicado, que avanzó "medidas jurídicas" contra el negociado de Weimer.

El propio comisionado de Cultura y Medios defendió el procedimiento y dijo este jueves a la televisión pública que no se puede "premiar con dinero público a instituciones, sean librerías, editoriales o lo que sea, que tengan elementos anticonstitucionales en su seno".

"Es un criterio claro, da igual si es un extremista de izquierda, un extremista de derecha o un islamista", añadió.

Se trata de la segunda polémica en pocos días para Weimer, responsable de la institución que financia entre otros el festival de cine internacional de la Berlinale, donde los discursos a favor de la causa palestina provocaron en febrero malestar en el Gobierno alemán.

Este miércoles, el consejo de supervisión del ente decidió tras dos reuniones extraordinarias mantener a la estadounidense Tricia Tuttle como directora del certamen, el cual contará sin embargo con un "foro consultivo" y deberá responder a un código de conducta.

Esta decisión fue criticada hoy por el club PEN de escritores de Berlín. "¿Las banderas ucranianas están permitidas, pero las palestinas no? ¿O hay que preguntar primero al ministro de Cultura o consultar al servicio secreto, como con el premio de los libreros?", comentó el portavoz Deniz Yücel en una entrevista con la radio RBB.