En un mensaje en sus redes sociales aseguró que ha mantenido contactos al más alto nivel, incluidos los líderes de Estados Unidos, Israel y Líbano, para "establecer un plan con vistas a poner fin a las operaciones militares que Hizbulá e Israel llevan a cabo actualmente a ambos lados de la frontera".
Ese plan ha sido uno de los asuntos centrales de los recientes contactos que ha mantenido con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el presidente libanés, Nawaf Salam.
Macron reiteró su exigencia a Hizbulá de que detenga el lanzamiento de proyectiles contra Israel, que deponga las armas y deje de actuar en nombre de una potencia extranjera y contra los intereses de su población, al tiempo que imploró a Netanyahu que renuncie a una intervención terrestre de envergadura en territorio libanés.
El presidente francés mantuvo este mismo jueves contactos "al más alto nivel" con las autoridades libanesas -el primer ministro libanés, Joseph Aoun, y el presidente del Parlamento del país, Nabih Berri-, que se comprometieron a "tomar el control de las posiciones que domina Hizbulá y garantizar plenamente la seguridad en el conjunto del territorio" del país.
Para apoyarles en ese objetivo, anunció un refuerzo de la cooperación francesa con las Fuerzas Armadas libanesas, con el envío de vehículos de transporte blindados, así como un apoyo operativo y logístico.
Además, aseguró que el destacamento francés en el seno de la misión de la ONU en la frontera libanesa FINUL "prosigue su misión".
En paralelo, el presidente francés mostró su inquietud por el deslazamiento de "decenas de miles" de civiles libaneses tras el recrudecimiento del conflicto y anunció el envío "inmediato" de ayuda humanitaria.
Esta consistirá en varías toneladas de medicamentos, que están en camino, además de tiendas de campaña y hospitales móviles.
