"Las consecuencias estratégicas son preocupantes. El suministro externo garantizado de uranio libera efectivamente las reservas nacionales de la India para uso militar, permitiendo la expansión de sus reservas de material fisible", dijo en un comunicado el portavoz de Exteriores paquistaní, Tahir Andrabi.
Esto, aseguró el portavoz, permitiría "el crecimiento de su arsenal nuclear, profundizando las asimetrías existentes en el equilibrio estratégico del sur de Asia".
La protesta diplomática de Islamabad, que es el rival de India y una de las mayores potencias nucleares de la región, responde al pacto sellado el pasado lunes en la capital india, durante un encuentro de los primeros ministros Narendra Modi y Mark Carney.
Mediante este contrato, la empresa minera canadiense Cameco enviará a la India cerca de 22 millones de libras, unas 10.000 toneladas, de concentrado de uranio entre 2027 y 2035, destinado oficialmente a alimentar las centrales civiles del país asiático.
Islamabad calificó de "particularmente irónico" el papel de Canadá en la proliferación nuclear en la región desde el primer ensayo atómico indio de 1974, que se realizó precisamente utilizando plutonio producido en un reactor, con fines estrictamente pacíficos.
"Un Estado cuyas acciones hicieron necesario el establecimiento de controles de exportación globales ahora recibe acceso preferencial bajo acuerdos selectivos", reclamó Andrabi, subrayando que aquel ensayo de 1974 condujo a la creación del Grupo de Suministradores Nucleares (NSG).
El portavoz paquistaní criticó además la opacidad en el nuevo acuerdo indo-canadiense, señalando que la India no ha puesto todas sus instalaciones nucleares civiles bajo las salvaguardias del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) ni ha asumido ningún compromiso vinculante de hacerlo en virtud de este acuerdo.
Pakistán, que al igual que la India no es signatario del Tratado de No Proliferación (TNP), acusó a Canadá de socavar sus propios compromisos internacionales y exigió que la cooperación nuclear civil se rija por un enfoque "no discriminatorio y basado en criterios aplicables equitativamente".
