En medio de la guerra con EE.UU. e Israel, Irán se reorganiza y designa un nuevo ayatolá

REDACCIÓN INTERNACIONAL. La República Islámica se reorganiza tras una semana de guerra con EE.UU. e Israel y la muerte de su líder supremo, Alí Jamenei. Irán tiene oficialmente desde hoy un nuevo ayatolá: Mojtaba Jamenei, vinculado a organismos de represión iraní.

Mojtaba Jamenei fue desifnado como nuevo líder supremo de Irán tras la muerte de su padre, Alí Jamenei, en ataques de Estados Unidos e Israel, y pone de relieve su papel clave —aunque durante años informal y entre bastidores— en la estructura de poder del régimen teocrático, reportó AFP.

El nuevo ayatolá -con poder político y eclesial- hasta hoy nunca ocupó un cargo electo ni formal de alto rango. Pero era considerado una de las figuras más influyentes del país.

Con su ascenso formal al liderazgo supremo, se consolida en el poder como una figura asociada estrechamente con los mecanismos de represión interna del Estado iraní.

Sancionado por EE.UU.

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos señaló en 2019 que actuaba en representación de su padre el ayatolá Alí Jamenei y que este le había delegado responsabilidades de liderazgo.

Según Washington, trabajó estrechamente con los Guardianes de la Revolución, el brazo militar e ideológico del régimen, tanto para impulsar las ambiciones regionales de Irán como para ejecutar objetivos represivos internos.

Según AFP, diversos opositores lo acusan de haber tenido un papel relevante en la represión violenta de las protestas de 2009, desencadenadas tras la controvertida reelección del presidente Mahmud Ahmadineyad. Aquellas manifestaciones dieron lugar a detenciones masivas, persecución de opositores y una fuerte restricción de libertades civiles.

Obediencia del ejército ideológico

Su cercanía estructural con los Guardianes de la Revolución —que juraron lealtad inmediata tras su nombramiento— refuerza la percepción de que Mojtaba Jamenei ha sido un actor clave en el aparato de seguridad y control político del régimen.

Según la acusación de Estados Unidos, que motivo las sanciones económicas, contribuyó con políticas represivas y desestabilizadoras, y habría tejido redes económicas en el extranjero.

Su designación, el fin de semana, por la Asamblea de Expertos supone, en la práctica, una sucesión de carácter hereditario -pese a la oposición de su padre- dentro de un sistema que nació tras derrocar a la monarquía dinástica de Pahlaví en 1979. Ésta última había tomado el poder en Irán en 1925.