El precio máximo se ha fijado en 1,54 euros para la gasolina 95 y 1,59 euros para el diésel y el Ministerio de Economía anunció que también prohibió la exportación de combustible.
Estos topes sólo se aplicarán a los vehículos con matrícula y permisos húngaros, especificó el ministerio.
De esta manera en las gasolineras se indicarán dos precios y serán los empleados quienes deberán comprobar la posibilidad de aplicar el 'precio protegido'.
Al mismo tiempo, el Gobierno también ha decidido liberar las reservas estratégicas estatales de combustible por un periodo de 45 días.
Hungría depende mucho del petróleo ruso y desde que a finales de enero el oleoducto Druzhba, que cruza Ucrania, resultó dañado en un ataque ruso, el Gobierno de Orbán acusa a Kiev de no reanudar el tránsito por motivos políticos.
