Indígenas paraguayos protestan por la deforestación que amenaza a nativos en aislamiento

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Asunción, 12 mar (EFE).- Miembros del pueblo indígena ayoreo totobiegosode del Paraguay cortaron una carretera en el departamento Alto Paraguay (noroeste) para denunciar la "situación de abandono" en la que se encuentran y dar visibilidad a la condición "límite" en la que consideran están sus parientes en aislamiento voluntario por la deforestación que afecta a esa zona, informó este jueves la ONG Survival International.

En un comunicado de prensa, la organización apuntó que la protesta se mantiene desde el pasado martes.

El pueblo ayoreo totobiegosode tiene a los últimos individuos indígenas no contactados de América del Sur fuera de la Amazonía.

"Tras el contacto forzado, nuestro Gobierno nos ha abandonado: ignora nuestros derechos mientras permite que grandes empresas destruyan nuestro bosque. Nuestros familiares no contactados dependen del bosque. Nosotros también dependemos del bosque. Pero lo están destruyendo con maquinaria e incendios", dijo uno de los líderes de la protesta, Porai Picanerai, citado en la nota de prensa.

Survival International recordó hoy que los integrantes del pueblo ayoreo no contactados habitan lo que describen como una "isla" en medio del bosque del chaco paraguayo, "cada vez más pequeña" y cercada por la deforestación.

"Su bosque está siendo robado, talado y ocupado por empresas agroganaderas, que lo destruyen a uno de los ritmos más rápidos del mundo, mientras sus legítimos propietarios indígenas tienen que hacer frente a sequías y hambruna", agrega la comunicación.

El diario asunceno Última Hora reportó el miércoles que los indígenas protestan en reclamo de víveres, ante su crítica situación alimentaria, y para denunciar el retraso en la ejecución de algunas obras civiles en su comunidad, como un desagüe pluvial o un comedor escolar.

Este grupo ya había denunciado a mediados de 2024 que la deforestación amenazaba la forma de vida de los miembros en aislamiento, quienes entonces se declararon "muy asustados" por el avance de la maquinaria que deforestaba el bosque.